Inacap Sede Osorno está pronta a realizar las primeras pruebas con un vehículo convertido a eléctrico, lo que se enmarca en un proyecto Fondef, dirigido por el profesor Felipe Núñez, en el que se viene trabajando desde 2018 con la Dirección de Innovación de la Sede y el Centro de Energía de la Universidad de Chile, el cual consiste en la elaboración de un sistema de inteligencia artificial para el control de ruta con el fin de optimizar los costos de operación de vehículos eléctricos, minimizando el impacto de la degradación de las baterías ion-litio en una flota destinada al sector agroalimentario.

La iniciativa busca optimizar la vida útil de las baterías determinando las rutas más eficientes en el manejo de una flota.

Trabajo

El director adjunto del proyecto y profesor del Área Mecánica de la Sede Osorno, Cristóbal Varela, explica que la conversión del vehículo «permite intervenir su batería de una manera que no se podría haber hecho con un vehículo eléctrico nuevo, dado el alto costo de este último y porque su intervención es peligrosa».

«Un vehículo convertido, en cambio, permite insertar fácilmente el dispositivo que mide el rendimiento y la degradación de las celdas, información que se trasmite a los sistemas de control de flota que están siendo probados», agrega.

Según lo informado por la institución educacional, durante enero comenzarán las pruebas de rendimiento del vehículo convertido, en diversas rutas y con diversos niveles de carga, mientras que se está gestionando la autorización con la Seremía de Transporte de Los Lagos para realizar otras conversiones en el marco de esta investigación.

«Para ello, el equipo del proyecto elaboró y presentó a la autoridad un completo documento acerca del proceso de conversión y fabricación de piezas, y de los estándares nacionales e internacionales de calidad y seguridad seguidos en el proceso», se indica.

La conversión del vehículo contó con el apoyo del profesor de la Sede Renca, Manuel Fuentes, y en ella participaron también los estudiantes de la Sede Osorno que forman parte del equipo técnico del proyecto. Las pruebas contemplarán el uso del vehículo convertido y otro eléctrico de origen –de la empresa SAESA–, de modo de ir cotejando cómo la información obtenida del primer vehículo puede sugerir tendencias y correcciones en el auto eléctrico.

“Nuestra expectativa es generar un producto patentable a nivel internacional, pues una tecnología de conversión de bajo costo es muy atractiva en estos momentos”, concluye Cristóbal Varel.a

Este proyecto se da en el marco del Compromiso con la Electromovilidad, iniciativa de los Ministerios de Transporte y Telecomunicaciones, Medio Ambiente y Energía, lanzada en 2017, donde participa Inacap.