Una serie de consideraciones en torno al proyecto de ley de Portabilidad Eléctrica, que forma parte de la reforma a la distribución, plantea a ELECTRICIDAD Javiera Ketterer, investigadora asociada del Instituto de Economía Política y Social (IEPS), precisando que la creación del comercializador de energía podría provocar algunos impactos no deseados en los consumidores, en particular en los clientes residenciales.

La especialista explica que esto se debería a la incorporación de costos que hoy no están presentes, las fricciones entre clientes y prestador de servicio que crean ineficiencia en los mercados, además de «dificultades en la comparación de ofertas que hace que los clientes no cambien de agente, dejando de capturar los posibles beneficios que se espera que se obtengan».

Ketterer es ingeniera civil electricista de la Universidad de Chile, candidata a Magister en Economía Aplicada de la misma casa de estudio y con un magister en Energy Systems de The Melbourne University, además de ser integrantes de la iniciativa Women in Energy del Consejo Mundial de la Energía en Chile (WEC Chile).

Análisis

A su juicio, ¿qué ajustes regulatorios requiere la reforma a la distribución para evitar dificultades en el alza de precios y en la comparación de precios?

La incorporación del comercializador probablemente no traerá bajas en el precio de la electricidad, es cosa de revisar la literatura y experiencia internacional. Eventualmente traerá un mayor costo para los hogares producto de la doble marginalización y los mayores costos regulatorios necesarios para resguardar, entre otras cosas, la competencia en todo el país. Un punto importante es que, si liberalizamos el mercado, volver atrás es imposible, razón por la cual hay que tener mucho cuidado de lo que se está haciendo, revisando si traerá beneficios para los clientes, en particular los hogares.

Los ajustes a la regulación en torno a la distribución deberían apuntar a mejorar la calidad de servicio en todo el país, disminuyendo las horas de interrupciones, abriendo la puerta a la entrada de nuevas tecnologías y la masificación de las existentes, como es el caso del netbilling. Creo que la incorporación de nuevas tecnologías en la distribución puede jugar un rol importante para mejorar el servicio en aquellas zonas donde los cortes de suministro son recurrentes. Aquí tecnologías como el almacenamiento pueden ejercer un papel.

Por otro lado, en la cuenta de la luz, en números aproximados, la transmisión es un 5%, 20% corresponde a la distribución y alrededor de un 60% es de la generación. Los cambios regulatorios habría que apuntarse a disminuir los precios en este segmento último segmento, por ejemplo, revisar la estructura marginalista para reducir los riesgos al mercado spot, revisar el esquema de bloques en las licitaciones de las distribuidoras apuntando a contar con menores ofertas y avanzar en tarifas flexibles para los clientes residenciales, con ello avanzar en estructura de precios que puedan ser traspasadas a los hogares.

Regulación

¿Debería haber cambios en la regulación?

Compartiendo el mensaje entregado por el presidente de la república con el que dio inicio al proyecto de ley, en la línea que los cambios regulatorios tienen que contribuir a traspasar los beneficios de los avances tecnológicos, presentes y futuros, a los clientes, y que es indispensable mejorar la calidad de servicio en todo el país en busca de menores precio para los hogares, se hace necesario que la preocupación de frenar el alza de la cuenta de la luz esté en línea con la mejora del servicio.

Si bien las licitaciones han sido una buena herramienta para aumentar la competencia en generación y disminuir los precios de las ofertas, es necesario realizar ajustes regulatorios, por ejemplo, incorporar contratos de corto y mediano plazo, revisar los indexadores y ver los bloques de ofertas para bajar los precios de la generación.

Además, analizar cuál es la mejor forma de tarificar la infraestructura de distribución, apuntando a aumentar la inversión para mejorar la calidad de servicio en todo el país y la resiliencia de la red ante los acontecimientos climáticos extremos. Como también, incentivos a la innovación, donde se pudiera crear convenios con universidades o centros de investigación para la prueba de diversos prototipos que mejoren el servicio de los clientes. De la misma manera, revisar la forma en que se cobra a los clientes, pensando en la masificación del netbilling que pudiera producir inconvenientes al cobrar por el uso que se hace de la red. En la misma línea, profundizar en los avances regulatorios en termino de generación distribuida, abriendo la puerta a que las nuevas tecnologías puedan prestar servicios complementarios en distribución, por ejemplo, por medio del agregador de demanda o la operación en isla, generando nuevos modelos de negocios.

Por otro lado, es relevante revisar los criterios utilizados para evaluar los proyectos de transmisión zonal, en particular, de aquellos territorios con baja densidad de clientes donde bajo el análisis costo benéfico actual, muchos proyectos no son rentables quedando los clientes expuesto en mayor medida a fallas en la transmisión zonal perjudicando su calidad de servicio. Es cosa de mirar las fallas que afectan a los pueblos alejados que son alimentados por una única red y un único transformador, las falla en esta infraestructura son de más larga duración.

Asimismo, ampliar el rango de clientes que pueden optar a ser clientes libres, siempre dejando un bloque de clientes regulados, tal que aquellos con poder de negociación puedan optar a tener contrato directo generadores.

Una de las cosas importantes es que ante cambios regulatorios y de políticas públicas, se analice el posible impacto en los clientes. Finalmente, se tiene que saber si la política que se está planteando traerá costos o benéficos para el sistema en su conjunto, con un foco relevante en los resultados para los clientes.

Por último, mencionar que la regulación cambia en el tiempo según las distintas necesidades. Es indispensable contar con una estabilidad regulatoria que entregue certezas de largo plazo a los inversionistas. Sin embargo, la regulación que nos sirvió para electrificar el país y contar hoy con casi un 100% de cobertura a nivel nacional, no es la misma que necesitamos para mejorar la calidad de servicio, disminuir los precios que ven los hogares y la que requerimos para la incorporación de nuevas tecnologías que se están conectando a las redes y los desafíos técnicos que eso conlleva.

¿A qué cree que se debe la dificultad de comparar precios?

Hay costos no monetarios que involucra el comparar precios, generando que se deje de lado la decisión y no se haga. Es cosa de mirar cómo uno actúa ante el cambio de un servicio como es un plan de internet, la Isapre, la AFP, o un crédito, en general el cambio de proveedor de servicio. Al existir una dificultad grande para comparar precios, al final genera la inclinación a mantener la inercia y la comodidad del servicio actual. Eso lo podemos ver por ejemplo en la portabilidad financiera, donde se esperaba un gran cambio que hasta el momento no se ha generado.

Además, la forma en que el comercializador pudiera presentar los descuentos no monetarios apuntando a la fidelización de clientes, muchas veces de difícil objetivizar o comparar. Otro punto observado en otros países como Australia, es descuentos por territorios o precios por bloques horarios que dificulta la homologación de las ofertas de otras empresas. Posiblemente el comercializador intentará de innovar en la forma de presentar los descuento o beneficios para dificultar la comparación con la competencia.

¿Prevé que esto se replique en la portabilidad eléctrica?

Es altamente probable que se replique y es la tendencia que se ha visto en otros países, en que existe la portabilidad eléctrica, donde el cambio de clientes es bajo, llegando a niveles de entre 20% y 30%. Por ejemplo, el 2017 en Noruega solo un 18% de los clientes cambios de suministrador, siendo el país que más cambios tuvo en Europa. Entonces, no es mucha la población que estarían accediendo a este tipo de beneficio. Por otro lado, el comercializador tendrá clientes más atractivos que otros, a los cuales va a preferir ofrecerles servicios. Con la desigualdad que existe en Chile, habrá muchos clientes que van a quedar fuera de estos beneficios, en que no van a tener muchas opciones y no existirá tanto ímpetu a ofrecerles servicio pudiendo quedar zonas del país con baja o nula competencia y con licitaciones que han perdido su competitividad.

¿Cómo ve la figura del Gestor de Información?

En el sentido de la portabilidad y comparación de precios, el Gestor de Información juegue un rol más bien de un prestador de servicio que pidiera ser necesario, un instrumento para la liberalización del mercado de la comercialización de la electricidad, pero no es algo que ayude a que el mercado sea más competitivo y menos para la disminución de precios, ya que se incorpora un nuevo agente que se le deben pagar sus servicios.

Aquí se deberá tener cuidado con la privacidad de la información en línea con la Ley de protección de datos de carácter personal y temas de ciberseguridad de la información que estará en manos del gestor de la información. Los comercializadores no deberían acceder a información privada si es que el titular no autoriza su entrega.

Finalmente, se plantea que el gestor de la información sea un órgano privado, encargado de almacenar y gestionar los datos de medición de inyecciones y retiros y de la gestión de la red de distribución. Además, será el encargado de realizar los balances económicos y enviar la información al Coordinador para que determine las transferencias económicas. Ante esto, es importante contar con antecedentes claros respecto a la existencia de competencia en la prestación de este servicio para poder contar con economías que puedan ser traspasadas a los clientes y que sean de calidad. Por último, contamos con un órgano técnico independiente, autónoma de derecho público sin fines de lucro, con patrimonio propio y de duración indefinida “encargado de la coordinación de la operación del conjunto de instalaciones del Sistema Eléctrico Nacional que operen interconectadas entre sí”, pudiera ser más idóneo entregar la tarea de gestionar la información a este organismo que incorporar un nuevo organismo.

Alza de precios

¿Ve una posible alza de tarifas?

De aprobarse la modificación de la Ley liberalizando completamente el mercado de la comercialización de la energía, se vislumbra una posible alza en las tarifas. En particular, las licitaciones de las distribuidoras perderán competitividad, existirá la posibilidad de sobrecontratación y, además, el proyecto permite la existencia de contratos tipo “Take or Pay” donde la energía se paga aunque no se consuma, que finamente sería pagada por los clientes que optaron a quedarse con la distribuidora. Entonces, el precio pudiera ser más alto por un lado por la pérdida de competitividad de la tarifa regulada y por el otro por la doble marginación que agrega la comercialización incluyendo toda su gestión comercial, sumado a los costos incorporados por el Gestor de la Información. La comparación debe hacerse entre el sistema regulatorio vigente, mejorando las licitaciones y temas regulatorios, con la apertura del mercado al comercializador dejando los precios de los hogares al libre mercado quitando competitividad a las licitaciones.

Como cierre, me gustaría recalcar la importancia, primero, de perfeccionar la ley eléctrica para mejorar la calidad de servicios de los clientes de todo el país, con mejoras en términos de bajar los precios de la generación perfeccionando las licitaciones, mejorar la infraestructura en transmisión zonal, en particular de las zonas con baja densidad poblacional y incorporar los mecanismos en la ley que permitan innovación en distribución como es el agregador de demanda y uso de sistemas de almacenamiento que puedan permitir la operación en isla. Segundo, que ante cambios regulatorios se analice los costos y beneficios que traerán para los distintos agentes, en particular los hogares, siendo la electricidad un servicio indispensable para nuestra vida.