Danae Fenner, académica e investigadora-coordinadora del Centro de Regulación y Competencia de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, a fines de este mes expuso su visión respecto al proyecto de portabilidad eléctrica en la Comisión de Minería y Energía de la Cámara de Diputados, destacando la apertura de un nuevo segmento del mercado a nuevos actores, por lo que advierte la necesidad de mantener esta principio en el análisis legislativo de esta iniciativa.

En conversación con ELECTRICIDAD, la especialista afirma que el principal desafío en materia de competencia es la integración vertical.

Evaluación

¿Cuál es su análisis sobre el proyecto de ley de portabilidad eléctrica desde el punto de vista de la competencia?

Lo que se propone hacer en la reforma es separar la actividad de la comercialización que hacen actualmente las empresas distribuidoras, abriéndolo a la competencia. En general, siempre es positivo que en los mercados regulados, que son monopolios naturales, se intenten abrir espacios de competencia. Ahora el problema que eso puede conllevar es que no se logren mitigar los riesgos de abrir este espacio en un mercado que está definido como monopolio naturales, por lo que el desafío particular dice relación con la integración vertical, por lo que la pregunta regulatoria y de competencia es si en este segmento podrán participar o no otros agentes que operen en otros segmentos del mercado.

¿Esto lo considera el proyecto?

En este caso la reforma legal sí contempla la participación de otros actores del segmento, sometiéndolos a ciertas obligaciones de información, por lo que es un tema que tiene que se estudiado muy en profundidad, porque se pueden derivar efectos muy nocivos, si es que se transfieren ciertos poderes del mercado de otros segmentos a este nuevo segmento abierto a la competencia.

¿Esto pasaría en el caso que se puedan ingresar generadoras?

Exacto. Las transmisoras, por el artículo 7, no pueden operar en otros segmentos, pero sí las generadoras. Entonces, haría que preguntarse qué pasa si una generadora muy grande entra en la comercialización y empieza con una estrategia de precios predatorios, para excluir a los otros comercializadores y luego subir los precios. Ahora, claramente hay mecanismos institucionales para frenar eso, como la Fiscalía Nacional Económica, pero lo ideal sería que esto no se produjese.

Usted planteó en la comisión que podrían darse eventuales incentivos para que las distribuidoras puedan «trabar» los negocios de los comercializadores.

En eso el proyecto de ley es bastante cauto y toma las precauciones necesarias, obligando a las distribuidoras a dar acceso a los futuros comercializadores, si es que estos tienen las licencias que corresponden, por lo que en ese sentido sí se tomaron los resguardos de diseño para que esto no pase, pero también se tiene que estar bien alerta, en el momento de fiscalizar, para que eso efectivamente no pase y que, por ende, los comercializadores puedan efectivamente vender la energía y no se vean sometidos a un incumplimiento de sus contratos por acciones de las distribuidoras.

¿Qué rol le asigna en su análisis al Gestor de la Información?

Es clave, porque lo que hará es recopilar toda la información del mercado y la publicará de una manera fácil de comprender, resguardando los derechos de privacidad de los clientes. En ese sentido, esto es positivo para quiénes buscan invertir en estos mercados, porque van a conocer exactamente cuánto se necesita, cuánto se está vendiendo, si hay déficit o sobre demanda, etc. Entonces, es posible atenuar las inseguridades o riesgos que un inversionista interesado puede tener al momento de hacer un análisis de mercado, para participar o no.

¿Qué le parece la discusión en torno a eliminar el artículo 7?

Esto tendría un efecto por sobre todo el mercado. Si se quiere levantar la prohibición de que las transmisoras  participen en la generación, hay que analizar muy bien cuáles van a ser los efectos, quiénes serían los beneficiados y los afectados. Este es un tema que debe ser profundamente estudiado y que no sea una decisión baladí.