María Isabel González, gerenta general de Energética, destacó el anuncio de la Fiscalía Nacional Económica (FNE) sobre la realización de un estudio sobre el mercado del gas y la evolución competitiva en el país, considerando el actual proceso de descarbonización de la matriz energética, por lo que este combustible adquirirá una mayor relevancia a nivel local.

A juicio de la consultora, la situación actual en este sector está marcada por la concentración del mercado y por distorsiones, por lo que señala a ELECTRICIDAD la necesidad de avanzar a una mayor regulación para enfrentar las barreras que advierte en este ámbito y que afectan a otros actores del mercado nacional.

Análisis

¿Qué le parece el estudio que quiere realizar la Fiscalía Nacional Económica sobre el mercado del gas?

Me parece muy bien, es un tema que está pendiente hace años. Me acuerdo que en 2014 se presentó un estudio del Banco Mundial que indicaba las distorsiones que había en este mercado y que requería más regulación, pero el cambio se ha ido postergando y lamentablemente no se ha concretado.

¿Qué podría dilucidar este estudio de la FNE?

El mercado del gas natural en Chile no partió regulado fundamentalmente, porque se estaba iniciando en los años noventa. En un primer momento se hizo así porque se quería que hubiese inversiones en los terminales de gas, en las redes de distribución y que se aprovechasen los beneficios ambientales que tiene el uso de gas, en vez de otros combustibles. Sin embargo, más de 20 años después es un mercado consolidado, por lo que actualmente se requiere una regulación, ya que no basta con un chequeo de rentabilidad.

¿Cómo ve la situación actual del mercado del gas?

Yo diría que el mercado del gas está bastante concentrado, con bastantes distorsiones, lo que incluso afecta a la generación eléctrica. Con esto de los contratos de gas inflexible, el Coordinador Eléctrico Nacional está obligado a despachar esas centrales, lo que provoca una distorsión muy seria que afecta principalmente a las empresas de energías renovables. Entonces, hay que ponerle normas, pues el gas inflexible también es súper discutible, pues si bien es cierto que el gas no se puede almacenar fácilmente, los barcos que lo transportan sí se pueden desviar.

¿Advierte otras barreras a la competencia en el mercado?

También se ven en los terminales de gas, que debiesen tener una regulación, más allá de lo que han hecho por sí mismas las empresas en este sector. Ahí también hay una falencia para la competencia, por lo que es necesario que otros actores puedan acceder a los terminales. Esto es un tema relevante y solo se puede hacer cuando hay open season, lo que no tiene ninguna regulación.

¿Existe competencia entre los nichos del gas natural y el GLP?

En primer lugar, hay sectores importantes como el residencial. Hay departamentos que no tienen la posibilidad de cambiar de gas natural a GLP. También habría que ver cómo compiten las tres empresas que distribuyen gas licuado y si es que compiten realmente.

¿Cómo ve a futuro la interacción entre el gas y las energías renovables?

El gas va a ser un elemento súper importante en la generación eléctrica en el futuro, si es que no han bajado de precio las baterías o alguna otra forma de almacenamiento de energía, por lo que creo que es relevante disminuir o eliminar las distorsiones que hay hoy en día. Las centrales a gas tienen más flexibilidad que las carboneras, entonces se adaptan mejor a la variabilidad de las energías renovables. La combinación entre centrales renovables y el gas debiera ser mucho más fácil que con las carboneras.