El uso de baterías carnot para el reemplazo de carbón en plantas termoeléctricas permitirían mitigar las restricciones de transmisión en ciertas zonas del Sistema Eléctrico Nacional, pudiendo representar un aumento de la demanda local o de carga que podría llegar hasta 4.500 MW aproximadamente, liberando la capacidad de la transmisión durante las horas de generación solar fotovoltaica.

Así lo indicó Ernesto Huber, gerente de Operación del Coordinador Eléctrico Nacional durante el segundo seminario sobre reconversión de centrales termoeléctricas, organizado por GIZ en Chile y el Ministerio de Energía, donde en esta oportunidad se revisó la regulación habilitante de nuevas tecnologías de almacenamiento para la descarbonización”.

Análisis

De acuerdo con el análisis del organismo, el aporte de las baterías de carnot serían un aporte previo a las obras de  reforzamiento de la transmisión desde la zona norte al centro del país, donde se contempla la línea HVDC Kimal-Lo Aguirre, que está en un proceso de licitación internacional para su adjudicación.

A partir del análisis de eventuales escenarios de descarbonización acelerada, el ejecutivo mencionó los estudio del Coordinador sobre la oportunidad que tendrían las baterías carnot para el abastecimiento de energía en los bloques nocturnos, “mitigando el riesgo de altos costos marginales” en esos horarios.

Huber explicó que, en este sentido, “habría que analizar la desconexión rápida, en el modo carga, cuando se requieran reservas rápidas en el sistema”, agregando que esto representa “una mitigación de los desacoples y un aumento de inercia y nivel de cortocircuito”.

En las conclusiones de su exposición el ejecutivo mencionó que la actual transición energética necesita de la diversidad tecnológica para enfrentar los desafíos de la mayor integración de energías renovables variables (ERV), lo que puede ser entregado por las “baterías carnot, BESS, la Concentración Solar de Potencia, Geotermia, Condensadores Síncronos, dispositivos de inyección rápida de potencia activa, dispositivos FACTS que proporcionan soporte de potencia reactiva dinámica, nuevas estrategias de control, equipamiento para las plantas ERV, y servicios complementarios para brindar soportes de inercia, cortocircuito y control de tensión”.

En el seminario también expuso Nataly Montezuma, asesora técnica de GIZ en Chile, quien detalló los estudios realizados en la reconversión de centrales termoeléctricas a carbón. También participó Iván Chaparro, profesional del Departamento Eléctrico de la Comisión Nacional de Energía, quien trató los desafíos de flexibilidad y las perspectivas para la integración de nuevas tecnologías de almacenamiento en el Sistema Eléctrico Nacional.