La Agencia Internacional de Energías Renovables (Irena por su sigla en inglés), publicó una guía para la elaboración de políticas en torno al hidrógeno verde, donde destaca el avance realizado por Chile para el desarrollo de una estrategia nacional en esta materia, donde recomienda una serie de medidas para impulsar este recurso.

“Se espera que muchos países publiquen sus estrategias de hidrógeno en los próximos años. Se esperan avances en América Latina, tras el lanzamiento de la Estrategia Nacional de Chile”, señala el documento del organismo internacional.

La Guía de Irena indica que Chile es uno de los países, junto a Canadá, Alemania y Corea del Sur, que en su estrategia han establecido metas nacionales para convertirse en pionero en el desarrollo de una industria nacional, “lo que permite exportar las tecnologías a otras regiones”.

“Países (como Australia, Chile, Portugal y algunos miembros del Consejo de Cooperación del Golfo región) también pueden centrarse en el uso de su vasta recursos renovables nacionales para establecer un sector exportador de hidrógeno y promover crecimiento económico interno”, indica la publicación.

Análisis

En el documento se indica que el hidrógeno verde, “a diferencia de las variedades “grises” (basadas en fósiles) o “azules” (híbridas), también ayuda a impulsar las energías renovables en la combinación de energía y descarbonizar las industrias intensivas en energía”.

También se describen las principales barreras que inhiben la absorción de hidrógeno verde y las políticas necesarias para abordarlas, además de ofrecer información sobre cómo impulsar el sector del hidrógeno verde como un habilitador clave de la transición energética a nivel nacional o regional.

Según el organismo, los pilares clave de la formulación de políticas de hidrógeno verde incluyen:

Estrategia nacional de hidrógeno: “Cada país debe definir su nivel de ambición para el hidrógeno, describir la cantidad de apoyo requerido y proporcionar una referencia sobre el desarrollo del hidrógeno para la inversión y la financiación privadas”.

Establecer prioridades políticas: “El hidrógeno verde puede soportar una amplia gama de usos finales. Los responsables de la formulación de políticas deben identificar y centrarse en las aplicaciones que brindan el mayor valor”.

Garantías de origen: “Las emisiones de carbono deben reflejarse durante todo el ciclo de vida del hidrógeno. Los esquemas de origen deben incluir etiquetas claras para el hidrógeno y los productos de hidrógeno para aumentar la conciencia de los consumidores y facilitar las declaraciones de incentivos”.

Sistema de gobernanza y políticas habilitantes: “A medida que el hidrógeno verde se convierta en algo común, las políticas deberían cubrir su integración en el sistema energético más amplio. La sociedad civil y la industria deben participar para maximizar los beneficios”.

La agencia internacional indicó que los próximos informes “explorarán toda la cadena de valor del hidrógeno, proporcionando orientación sector por sector sobre el diseño y la implementación de políticas de hidrógeno verde”.