En el marco de un ciclo webinar denominado “Motor económico para un Tarapacá sustentable”, se realizó la primera jornada en que se analizó el potencial que tiene esta región para el desarrollo del hidrógeno verde mediante el uso de energías renovables para su producción.

Una de las presentaciones del encuentro fue “Power-to X en Tarapacá ¿por dónde empezar?”, que estuvo a cargo del presidente de Asociación Chilena de Hidrógeno (H2 Chile), Hans Kulenkampff, quien detalló que la región tiene una superficie cercana a los 42.000 kilómetros cuadrados (km 2), los que equivalen a 4,2 millones de hectáreas con posibilidad de instalar plantas de generación de energía solar fotovoltaica.

Es así como Kulenkampff aseguró que utilizando el 10% de la superficie de la región con esta tecnología generadora, y con un factor de planta de 30% se podrían producir cerca de 5.000.000 de toneladas de hidrógeno al año.

El representante gremial ejemplificó el potencial que tendría este nivel de producción regional para su uso en el sector automotriz: “cinco kilos de hidrógeno es lo que vale un estanque de auto eléctrico, que permite andar 500 kilómetros, mientras que entre 25 a 35 kilos es lo que se requiere para un bus y 350 kilos es la capacidad promedio de una estación de carga para una flota”.

Huella hídrica

Respecto a la escasez de agua del desierto, el presidente de la asociación detalló que se requieren cerca de 10 litros de agua para producir un kilo de hidrógeno, destacando la importancia que tiene la reutilización del agua para este proceso de producción: “Para transformar 100 GW se necesitarían 1,8 m3 de agua por segundo”, agregando que en la Región de Tarapacá se devuelven al mar 19,1 millones de m3 al año, lo que equivale a 0,6 m3 por segundo, por lo que sostuvo que con este volúmen de recurso hídrico se podrían producir 1,6 millones de toneladas de hidrógeno al año.

“Si nosotros reutilizáramos el agua que se bota, purificando este recurso, se podría tener fácilmente una capacidad de hidrógeno para descarbonizar la región. El hidrógeno no genera un impacto en la huella hídrica, todo lo contrario, podrías usar el agua que se está botando para generar hidrógeno”, enfatizó.

Kulenkampff también afirmó que las regiones del país que avancen en materia de almacenamiento del hidrógeno tendrán mayores beneficios para la producción y eventual exportación del recurso.

“Se puede inyectar hidrógenoo en los gasoductos para mezclarlo con gas natural, además de capturar CO2 y mezclar con hidrógeno para tener metano o gas natural sintético. También se puede cargar en aplicaciones de movilidad como electroquímico que luego va a un motor, así como su transformación en amoníaco y en combustibles sintéticos, para transformar hidrógeno en electricidad mediante celdas estacionarias, o turbinas, o motores estacionario para producir almacenamiento de energía”, indicó el especialista.