Enel se comprometió a reducir en un 80% sus emisiones directas de gases de efecto invernadero (GEI) por kWh para 2030, convirtiéndose en la primera gran utility integrada global en establecer un objetivo de reducción de emisiones en consonancia con los compromisos de las Naciones Unidas de limitar el aumento máximo de la temperatura a nivel mundial a 1,5 °C desde los niveles preindustriales y lograr emisiones netas cero para 2050, tal y como ha validado la Science Based Targets initiative (SBTi).

«Mediante nuestro compromiso con una reducción tan drástica de nuestras emisiones estamos liderando el camino en la lucha contra el calentamiento global», dijo Francesco Starace, CEO y director general de Enel.

«A medida que avanzamos por este camino, estamos trabajando sin descanso para mantener nuestro liderazgo en la transición energética centrándonos cada vez más en las actividades libres de carbono. Estamos incrementando la participación de las energías renovables en nuestro mix de generación. Estamos trabajando con nuestros clientes hacia la eficiencia energética y la electrificación, permitiendo el cambio a través de redes fiables, digitalizadas y resistentes. Una empresa verdaderamente innovadora y sostenible es una empresa que no se detiene en aceptar el cambio, sino que se esfuerza por liderarlo», dijo el ejecutivo.

El nuevo objetivo de Enel aprobado por la SBTi implica una reducción del umbral de emisiones directas del Grupo para 2030 a 82 gCO2eq/kWh respecto a los 125 gCO2eq/kWh correspondientes al objetivo anterior del 70%, anunciado el año pasado.

El SBTi es una colaboración entre CDP, el Pacto Mundial de las Naciones Unidas, el Instituto de Recursos Mundiales (WRI) y el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF). Proporciona a las empresas una ruta para identificar en qué medida y con qué velocidad deben disminuir sus emisiones de GEI con el objetivo de reducir el aumento de las temperaturas a nivel mundial. Además, la SBTi permite a las empresas establecer objetivos de reducción de emisiones en consonancia con el objetivo más ambicioso del Acuerdo de París sobre el Cambio Climático de 2015: limitar el calentamiento global a 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales.