En una carta enviada al director ejecutivo del Coordinador Eléctrico Nacional, Rodrigo Bloomfield, Transelec manifestó su preocupación sobre la situación actual y futura del sistema de transmisión zonal en la Región de Ñuble, particularmente con la operación «a nivel de 66 kV y su injerencia en el sistema de 154 kV».

Según lo argumentado por la empresa, las actuales líneas Charrúa-Chillán y Charrúa-Parral, ambas de 154 kV, podrían llegar «a operar al límite de su capacidad», en condiciones de altas temperaturas y de mayor demanda.

«Esta situación se hará crítica en el próximo periodo de verano, habida cuenta que los proyectos de ampliación del sistema de transmisión en la zona no estarán disponibles en el corto plazo, por lo cual solicitamos a vuestro Coordinador tomas todas las medidas operacionales necesarias para gestionar en su conjunto las redes de 154 y 66 kV, así como el despacho y la disponibilidad de centrales de la región de Ñuble, para garantizar la seguridad y calidad de suministro de esa región», se indica.

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Las preocupación manifestada por la compañía es la posibilidad de aumentos de carga que «hasta ahora no estaban previstos», además de cambios en la configuración operacional de la red de 66 kV en la subestación Chillán y en la línea, de 66 kV, Charrúa-Chillán, los cuales podrían aumentar los niveles de sobrecarga de la línea 154 kV, Charrúa-Chillán.

Finalmente, se recordaron las obras de expansión de la transmisión, para enfrentar los problemas de congestión en la zona, que se adjudicó la empresa, como el proyecto «cambio de circuito 1×154 kV Charrúa-Tap Chillán y 1×154 kV Charrúa-Monterrico, además de la ampliación de la subestación Monterrico, a cargo de CGE, entre otras iniciativas.