La producción de un kilo de hidrógeno verde, mediante el uso electrolizadores, requiere diez litros de agua y 50 kW de energía renovable, con lo que se inicia la cadena de valor en torno a este recurso, además de marcar el costo diferenciador para los países que impulsen este tipo de proyectos, según indicó Rodrigo Vásquez, asesor senior del Programa 4e de la GIZ en Chile.

Este fue uno de los puntos destacados en el webinar sobre este tema, donde se repasó la experiencia de Siemens en Alemania en el uso de electrolizadores con una membrana conductora de protones (PEM), que evita que se mezclen los gases de hidrógeno con oxígeno durante el proceso de descomposición de agua por medio de una corriente eléctrica.

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Erick Wolff, Product Portfolio manager de Siemens Alemania, explicó las principales características de operación de los electrolizadores en el país europeo, precisando que el uso de agua para producir hidrógeno es una “tecnología madura” que se alimenta de la generación eléctrica de fuentes fotovoltaicas y eólicas.

El ejecutivo dijo que la electrólisis PEM también presenta una alta eficiencia a alta densidad de potencia, así como alta calidad del gas del producto, incluso con carga parcia, un bajo mantenimiento y una operación confiable y no produce químicos ni impurezas.

En Alemania existe la planta de Mainz, donde se encuentra la instalación de electrólisis de hidrógeno que usa energía renovable y que tiene una alta capacidad de respuesta, menor a un minuto, para su puesta en marcha.