El 6 de octubre vence el plazo de llamado a licitación hecho por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para los servicios de consultoría que solicita con el objetivo de “apoyar la Estrategia de Electromovilidad de Chile, a implementar por el sector público y privado, mediante el diseño de medidas, incentivos y condiciones que se deben generar, para su desarrollo e implementación y los distintos efectos que éstos tienen”.

De acuerdo con lo indicado por el organismo financiero, “el plazo estimado para el inicio de estos servicios se espera sea durante el cuarto trimestre de 2020”.

Alcances

Los principales alcances de los servicios que solicita el BID apuntan al desarrollo de un sistema integrado “que debe contemplar al menos la generación de energía eléctrica, fabricación y comercialización de vehículos, red de carga, uso en el transporte público y privado, capital humano y servicios anexos”.

En esta línea, el banco señala que la licitación para la consultoría debe incluir estos puntos:

-Diseñar un conjunto de “medidas aceleradoras” innovadoras para la adopción a nivel nacional de la electromovilidad en contexto chileno (dichas medidas deben incluir también las medidas aplicables al transporte público y flotas de alto recorrido a lo largo del país).

-Cuantificar el impacto socio económico de estas medidas, considerando no sólo los efectos directos conocidos, sino también aquellos derivados que implican ganancias para la sociedad y que pueden ser monetizados y contribuyendo así a un ejercicio lo más informado y sustentado posible de toma de decisiones de política, por ejemplo: muertes evitadas producto de una disminución de emisiones contaminantes y sus respectivos ahorros en materia de salud, ahorros en otras carteras ministeriales, etc.

-Validar el desarrollo de estas medidas con los distintos actores del sector público involucrados.

-Desarrollar una propuesta de estrategia de dichas medidas tanto a nivel general, considerando a todos los actores del sector público (incluyendo el Ministerio de Transporte y Telecomunicaciones) que tendrían que participar en la ejecución y promoción de las mismas, así como también un plan específico para el Ministerio de Energía que asegure su autonomía en la toma de decisiones e implementación y genere una contribución sustancial en la adopción de la electromovilidad en el país. Esta propuesta insumará a la actualización de la Estrategia de Electromovilidad del Ministerio de Energía.