Las licitaciones de suministro fue uno de los principales ejes de debate que se produjeron en la primera jornada del seminario online “Reforma a la distribución: Portabilidad eléctrica”, organizado por el Ministerio de Energía y la Comisión Nacional de Energía, con la colaboración el capítulo chileno del Consejo Internacional de Grandes Redes Eléctricas (Cigre Chile), donde se analizó el proyecto de ley de portabilidad que crea la figura del comercializador en este segmento de la industria.

José Venegas, secretario ejecutivo de la CNE, explicó que dentro de esta iniciativa se considera otorgarle una mayor flexibilidad a la gestión de las licitaciones de suministro eléctrico para así acoger los cambios que ocurren en el mercado, armando un “portafolio óptimo” de contratos, que le otorgue también una mayor rapidez a estos procesos, con modalidades de corto, mediano y largo plazo, además de monitorear y velar por el cumplimiento de los contratos, pudiendo informar a la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), en caso de que esto no se produzca.

Según la autoridad, el principal desafío en esta materia es cómo compatibilizar las licitaciones con la apertura a la comercialización en el segmento, además de que los beneficios por la mayor competencia lleguen a todos los clientes, especialmente a los más pequeños, así como hacer convivir un mercado de contratos de largo plazo con un mercado de comercializadores que habitualmente son con contratos de corto plazo.

Venegas explicó que el proyecto de ley contempla incorporar tres tipos de energía a las licitaciones: base, para asegurarla a los clientes pequeños; variable, para los consumidores medianos que hayan optado por el régimen regulado, y de déficit, para ajustar la oferta contratada a las situaciones de déficit de energía.

En este contexto, se busca que los contratos por energía base y variable incorporen el take or pay, lo cual significa que la energía contratada se pague sí o sí, aunque no se consuma, junto a un despacho por orden de mérito. Venegas reconoció que este punto generar varias interrogantes, pues “es una condición novedosa”.

La autoridad dijo que además se espera realizar una transición para ver las zonas y las cantidad de energía que pasen al nuevo esquema, a fin de mantener las certezas con los contratos de energía que ya estén licitados, por lo que se buscar contar con una marcha blanca por comunas que -por ejemplo- tengan mayores niveles de contaminación o aquellas que tengan un mayor impacto por el retiro de las centrales a carbón.

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Discusión

Tras la presentación del secretario ejecutivo de la CNE, Carlos Finat, director ejecutivo de la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (Acera), planteó que los cambios en las licitaciones con diferentes duraciones de contratos va en la línea correcta, aunque advirtió que podría estar complementado con elementos para no discriminar a los generadores de menor tamaño, como Pequeños Medios de Generación (PMG y PMGD).

Para Rodrigo Solís, director de Estudios de Generadoras de Chile, el proyecto de ley “requiere de mayores especificaciones respecto a principios y criterios que la CNE y el Ministerio deben aplicar para que se abran espacios a la comercialización y identifiquen las necesidades de licitación futura y sus condiciones”.

Sobre la incorporación del take or pay también deben ser “precisamente definidos”, para que no sean un costo para los usuarios y para las generadoras que participen en estos procesos.

Al respecto, Venegas dijo que se plasmarán los detalles en torno a estos cambios en las licitaciones, sobre la base del principio de flexibilidad.