(El Mercurio) Luego del avance del proyecto que busca acelerar la salida de las centrales a carbón a 2025, el Coordinador Eléctrico Nacional realizó un estudio respecto de los efectos que tendría sobre el sistema eléctrico nacional dicha iniciativa, que fue aprobada por la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Diputados y que ahora debiese ser revisada por la Sala.

En ese análisis se abordaron los efectos operativos, técnicos y económicos que tendría la medida sobre el sistema eléctrico nacional, considerando distintos escenarios y apuntando a que en un panorama de retiro total de estas unidades a 2025 y en periodos futuros de escasez hídrica, como los que vive hoy el país, se produciría un aumento significativo de los costos de operación del sistema. Esto, debido a que un uso intensivo de centrales termoeléctricas a gas natural licuado (GNL) y diésel, que son más caras.

Sumado a lo anterior, en horas de la noche, y producto de menores aportes de generación de Energías Renovables Variables (ERV), el sistema tendría un incremento en los valores de costos marginales de energía, versus los que se darían en el escenario de retiro progresivo del parque generador a carbón al año 2040. En algunos casos, estos costos podrían ser el doble de los actuales.

Por otro lado, en el estudio se explica que un panorama de sequía, al que se sumen restricciones de abastecimiento de GNL -producidas, por ejemplo, por marejadas-, provocaría que el sistema opere en condiciones de fragilidad, poniendo en riesgo la seguridad del sistema y la continuidad del servicios en algunas zonas del país, obligando a impulsar racionamientos de energía.

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