La GIZ en Chile está proponiendo una alternativa al retiro de centrales térmicas a carbón, mediante la reconversión a centrales de almacenamiento térmico sustentable, en un sistema denominado Baterías de Carnot, en que se reemplaza la quema de carbón en las calderas por un almacenamiento con sales fundidas, las cuales son calentadas con electricidad renovable.

Cuando se requiera, la energía acumulada en las sales calientes, se utiliza para producir vapor y así generar energía eléctrica con las turbinas existentes. Esto permitirá reutilizar gran parte de la planta o central térmica actual y conservar empleos.

“El Programa de Energías Renovables de la GIZ viene trabajando hace casi dos años con el Centro Aeroespacial Alemán (DLR), evaluando con datos reales de las unidades de carbón en Chile la posibilidad de reconversión de las plantas térmicas con la tecnología de Batería de Carnot. En paralelo, se está trabajando con la división de Prospectiva del Ministerio de Energía y el Coordinador Eléctrico Nacional para su incorporación como opción tecnológica en la Planificación Energética de Largo Plazo (PELP) evaluado cuáles serían los costos y efectos sobre el sistema eléctrico con la incorporación de este tipo de plantas de almacenamiento”, explica Rodrigo Vásquez de GIZ.

En este informe desarrollado junto al DLR se evalúa la tecnología de Batería de Carnot, su integración en las unidades a carbón existentes, modos de funcionamiento, horas de carga y descarga del almacenamiento térmico, así como los costos de inversión y operación.

“Para su evaluación se configuró un central tipo de 250 MW, obteniéndose costos nivelados de electricidad por debajo de US$90 por MWh para períodos de descarga (o de inyección de electricidad a la red), de entre 12 y 14 horas.

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Recomendaciones

Otro resultado es que, al implementarse la reconversión de las centrales, los servicios que entregan actualmente las unidades térmicas al sistema eléctrico podrían mantenerse, como seguridad, carga base, inercia y otras ventajas, reduciendo a la vez drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero y locales.

Como próximo paso, se deberán realizar estudios de ingeniería básica de la reconversión del almacenamiento con sales fundidas, a fin de obtener ofertas comerciales y explorar las opciones de financiación de dicha medida.

Finalmente, entre las recomendaciones está la revisión que se debería realizar a la regulación del mercado eléctrico chileno para adaptar sus mecanismos de remuneración e incentivar la energía de almacenamiento.

Este trabajo se realiza en el marco del proyecto “Descarbonización del sector energético en Chile”, del Programa de Energías Renovables y Eficiencia Energética de la GIZ y es encargado por el Ministerio Federal Alemán de Medio Ambiente, Conservación de la Naturaleza y Seguridad Nuclear (BMU). El estudio se encuentra disponible en www.4echile.cl.