El secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Energía (CNE), José Venegas, señaló que la puesta en marcha del Estado de Reserva Estratégica (ERE) implicará traspasar cerca de US$50 millones anuales a las centrales generadoras de Energías Renovables No Convencionales (ERNC) y otros US$50 millones a las centrales hidroeléctricas, a gas natural y otras, por concepto del pago por potencia que dejarán de recibir las termoeléctricas a carbón que se retiran del sistema eléctrico local.

La autoridad abordó este tema en la comisión de Minería y Energía de la Cámara de Diputados, realizada este lunes, donde se sigue analizando el proyecto de ley que busca prohibir inmediatamente a las centrales a carbón que tienen más de 30 años de antigüedad, además de impedir el funcionamiento de todo este parque a 2025.

Pagos

Venegas se refirió al ERE, que se incorpora en el reglamento de transferencias de potencia que ingresó a la Contraloría General de la República, explicando que este instrumento es un seguro “para ‘no quemar todas las naves’ al retirar las centrales a Carbón y tener posibilidades de usarlas si se produce algún efecto crítico no esperado”, como fallas, sequías extremas o la imposibilidad de llegar a tiempo con las líneas de transmisión”.

En este contexto, el ejecutivo señaló que el ERE producirá cambios en la repartición de los montos que actualmente reciben los generadores del sistema eléctrico por el pago por potencia, el que llega a unos US$1.000 millones al año, donde se reparten en US$650 millones para los generadores hidráulicos, a gas natural y otros convencionales, mientras que US$100 son para las centrales ERNC y los otros US$250 van a las termoeléctricas a carbón, según las estimaciones de la CNE.

Agregó que, con cuando se ponga en marcha el ERE, con la entrada en vigencia del regalmento de transferencias de potencia,  las centrales a carbón que se retiren dejarán de recibir unos US$100 millones por el pago de potencia, el cual se repartirá en US$50 millones para los generadores ERNC, que pasarían de US$100 millones a US$150 millones, y otros US$50 millones a los generadores hidráulicos, a gas natural y otros convencionales.

“Con el ERE se les va a quitar un 40% del pago por potencia a las carboneras, o sea de los US$250 millones se les va a quitar US$100 millones, los cuales se lo van a repartir todas las otras, entonces ganan las ERNC, entre otras”, dijo Venegas.

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Chile Sustentable

En la comisión también expuso Sara Larraín, directora ejecutiva de Chile Sustentable, quien indicó que el retiro de las centrales a carbón puede ser respaldado por el parque termoeléctrico a gas natural, “que es de mayor capacidad que el carbón, construido e instalado”.

“Existen tanto gasoductos como plantas gasificadoras que tienen la capacidad de alimentar este parque a gas natural y que obviamente puede respaldar el sistema, si cerramos rápidamente las centrales a carbón”, afirmó.

A su juicio, “es viable reemplazar 4.975 MW de carbón por 5.600 MW de gas natural combinado, y 1.234 MW de gas natural (ciclo abierto), con la capacidad existente en el Sistema Eléctrico Nacional”.

Larraín señaló que el respaldo también se dará con sistemas de almacenamiento de energía, mencionando los casos del proyecto Cerro Dominador y las iniciativas que están en tramitación ambiental, junto a la regulación de los embalses hidroeléctricos.

Al respecto, José Venegas señaló la inconveniencia de analizar este tema a partir de la capacidad instalada en MW de otras tecnologías distintas al carbón, señalando que el foco debe estar centrado en la energía que se inyecta efectivamente al sistema eléctrico.