El 71% de la fuentes de calefacción que se utiliza en los hogares del país proviene de la leña y biomasa, mientras que un 18% pertenece a keronese y gas licuado de petróleo (GLP), seguido del gas natural con 8%, dejando a la electricidad con apenas un 4%, según detalla el informe final del estudio “Trayectoria del sector energía hacia la carbono neutralidad”, encargado por Generadoras de Chile.

Este ha sido uno de los antecedentes que han sido publicados este año en materia de uso energético para la calefacción en el sector residencial, en un tema cuyo último hito es el anuncio del Ministerio de Energía para aplicar un descuento especial en la tarifa eléctrica para la calefacción en 10 comunas que tiene un alto índice de concentración de material particulado (2.5) o que tienen programas de recambio vigentes (Coyhaique, Puerto Aysén, Osorno, Temuco, Padre Las Casas, Los Angeles, Chillán, Chillán Viejo, Rancagua y Machalí).

Informe

De acuerdo con el documento publicado por Generadoras de Chile, la calefacción es un eje clave en la ruta de la descarbonización en el país, por lo que el estudio proyecta un escenario ruta en el futuro, una de cuyas metas es que la electricidad llegue al 64% de participación como fuente de energía para calefacción a 2050, seguida del gas natural con 35%.

[LEA TAMBIÉN: Gobierno anuncia descuento en la tarifa eléctrica para calefacción en 10 comunas]

El diagnóstico del estudio señala que actualmente el 67% de las viviendas en el país “no cuenta con ningún tipo de aislación debido a que estas fueron construidas anterior al año 2000, cuando el país no contaba con una normativa de exigencias de acondicionamiento térmico”, razón por la cual se propone la implementación de una nueva reglamentación térmica a 2025, además del reacondicionamiento de más de 2,6 millones de viviendas a 2050 con estándares térmicos contemplados en dicha reglamentación.

“De este modo, el 56% del parque existente al año 2050 poseería estándares térmicos acordes a dicha normativa”, indica el estudio.

El informe también sostiene que, con estas medidas, “las reducciones de concentración obtenidas permiten estimar beneficios económicos del orden de los 31.392 MM USD para el período 2019-205030, siendo relevante dentro de estos resultados los casos de mortalidad evitados”.

Asimismo el estudio afirma que, avanzar en esta medidas, se estima que se evitarían cerca de 3.000 casos anuales de muertes, asociadas.