La Asociación de Consumidores de Energía No Regulados (Acenor A.G.) valoró la suspensión del periodo de horas punta en agosto y septiembre, decretada por el Ministerio de Energía, terminando con la vigencia de esta medida para este año, con el fin de apoyar la actividad económica de las empresas, mediante un ahorro en el costo del consumo eléctrico para las industria, especialmente para los clientes libres del sistema eléctrico.

De acuerdo con lo informado por la asociación gremial, esta decisión «favoreció principalmente a pymes y pequeñas industrias suministradas por empresas distribuidoras».

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«También la medida implicó, para las empresas asociadas a Acenor, aliviar problemas de turnos ante cuarentenas y eventualmente para algunas reducir pagos de sobreprecios de electricidad durante el período de punta, pues son cada vez más las empresas que durante ese periodo se desconectan del suministro energético de su proveedor para poner en marcha su propio sistema de energía, normalmente grupos o calderas diésel, ya que el costo de mantener paralizada las industrias es muy alto», informó el gremio.

Si bien la medida fue bien recibida por los clientes industriales de Acenor, ya que apuntó principalmente a apoyar una mayor flexibilidad y eficiencia operacional, en la asociación señalaron la necesidad de que para los próximos procesos tarifarios «la autoridad revise de manera más profunda el período de control de horas de punta actual y el precio de la potencia de punta actual determinado por la CNE, pues actualmente se considera para su cálculo, como unidad de punta, una turbina a gas diésel, de baja inversión y alto costo variable, más una línea de interconexión al SEN, resultando en un alto precio de la potencia de punta que ha generado una sobre instalación evidente de unidades que entregan potencia de respaldo, afectando la expansión óptima del sistema eléctrico».