El potencial uso del hidrógeno en el sector residencial, específicamente en la generación de calor, fue visto en el taller técnico sobre esta tecnología que viene desarrollando GIZ en Chile con el apoyo del Ministerio de Energía, donde en esta ocasión se analizaron los nuevos desarrollos en este campo, así como sus aspectos técnicos.

Rodrigo Vásquez, asesor senior de GIZ en Chile señaló que en 2017 se estimaron más de 10.000 calderas instaladas en el país, las que se utilizan para la generación de calor, en forma de vapor o agua caliente, o para calentar fluidos térmicos, por lo que “aquí aparecen los nuevos combustibles como el hidrógeno”.

En la conferencia se profundizó la experiencia de la empresa Bosch, donde en Alemania se diseñó una caldera que puede usar hidrógeno para sus procesos de generación de calor, con lo cual también se puede avanzar en cumplir las metas de carbono neutralidad.

En el evento se destacó que la necesidad de contar con altos niveles de seguridad para la combustión del hidrógeno en estas instalaciones, lo que requiere un “manejo muy cuidadoso”.