Minera Zaldívar es la primera compañía operada por Antofagasta Minerals que comenzó a utilizar sólo fuentes de energía renovables para producir cobre, lo que le permite reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero.

Gracias a un contrato de largo plazo firmado en junio de 2018 con Colbún, Minera Zaldívar fue la primera faena en el país que logró acuerdos de suministro eléctrico a partir de fuentes de energía que no generan emisiones.

“Este es un paso más en nuestro compromiso de reducir de forma significativa nuestras emisiones y enfrentar el cambio climático. Hoy todas nuestras compañías ya cuentan con nuevos contratos de suministro eléctrico a partir de fuentes renovables, los que paulatinamente irán entrando en vigencia durante los próximos meses. A partir de 2022, toda la energía eléctrica que utilicemos para producir cobre provendrá de fuentes limpias”, indicó Iván Arriagada, presidente ejecutivo de Antofagasta Minerals.

El CEO destacó que el cambio en los contratos de suministro de energía eléctrica se suma a otras iniciativas que está impulsando el Grupo para lograr reducir en 300.000 toneladas sus emisiones directas e indirectas de CO2 anuales entre 2018 y 2022.

“Nuestra estrategia como Grupo para enfrentar los efectos del Cambio Climático considera no sólo las emisiones al ambiente sino también el uso eficiente del agua, con iniciativas para reducir nuestro consumo de agua fresca y aumentar la recirculación. En 2019 redujimos en 9,5% el uso de agua en nuestras operaciones en comparación con el año anterior, a pesar de que aumentamos la producción de cobre”, indicó René Aguilar, vicepresidente de Asuntos Públicos y Sustentabilidad de Antofagasta Minerals.

Suministro renovable

Gracias al contrato suscrito entre Colbún y Minera Zaldívar, que será auditado externamente, la operación minera podrá reemplazar emisiones equivalentes a 350.000 toneladas anuales de gases de efecto invernadero, lo que equivale a sacar de operación a cerca de 87.000 vehículos al año.

Desde Antofagasta Minerals destacan que fueron pioneros a nivel nacional en incorporar fuentes renovables en sus contratos de suministro eléctrico, empezando por la energía generada en el Parque Eólico El Arrayán para Minera Los Pelambres, en la Región de Coquimbo, el que fue inaugurado en agosto de 2014.