Una disminución promedio de -4,6% registra el consumo energético entre marzo y julio, a causa de los efectos de la pandemia del Covid-19 en el consumo energético, en los últimos cuatro meses, siendo mayo el mes que anotó la mayor caída (-6,8%), de acuerdo con los datos presentados por Juan Carlos Olmedo, presidente del Consejo Directivo del Coordinador Eléctrico Nacional.

El ejecutivo participó en el webinar “Industria energética en tiempos de pandemia y recuperación sostenible”, realizado por el Magíster de la Economía Energética de la Universidad Técnica Federico Santa María, donde también expusieron Claudia Rahmann, directora ejecutiva de Serc Chile y Claudio Seebach, presidente ejecutivo de Generadoras de Chile.

Consumo

Olmedo abordó los desafíos de la transición energética a futuro, donde mencionó la descarbonización, el aumento del consumo eléctrico, la adaptación a la mitigación del cambio climático y el fortalecimiento de las redes de transmisión y distribución.

La autoridad dijo que, en este contexto, también se debe considerar el impacto de la actual pandemia en el consumo energético, donde mencionó que la caída de -4,6% en los últimos cuatro meses dentro del país se relaciona con la disminución del crecimiento económico, agregando que este es el mayor efecto en la demanda energética primaria en los últimos veinte años.

El representante del organismo coordinador hizo hincapié en que la recuperación de la actividad productiva post pandemia, plantea”grandes oportunidades para el sector eléctrico”, especialmente en el desarrollo de redes de transmisión para responder a la expansión de las energías renovables, “lo que generaría cerca de un millón de empleos a nivel global”.

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Energía Solar

Claudia Rahmann se refirió a la necesidad de consolidar el desarrollo de la energía solar en el país, mediante la creación de una industria de investigación y desarrollo, a partir del aumento de la capacidad instalada de esta tecnología en el sistema eléctrico, mencionando la producción de hidrógeno verde, el almacenamiento de energía y el uso de la energía solar en procesos mineros, así como su exportación a los países de la región.

La académica dijo que los principales obstáculos para avanzar en el desarrollo de la industria local son el financiamiento limitado para la innovación, además de “los vínculos débiles entre las universidades y la industria, la falta de capital humano técnico y profesional, y la articulación de los esfuerzos públicos, privados y centros de investigación”.

Electrificación

Por su parte, Claudio Seebach analizó el aumento de la electrificación en la matriz energética local, planteando la necesidad de superar el consumo de combustibles fósiles y sus derivados, por lo que destacó el potencial de recursos renovables para que ingrese a la matriz, especialmente con tecnología hidráulica, solar y eólica, acompañada de medidas de flexibilidad para estos últimas.

El dirigente dijo que la energía renovable también implica desafíos de sostenibilidad, particularmente en el desarrollo de líneas de transmisión y su relación con las comunidades, además de la descentralización, el ordenamiento territorial y la biodiversidad.

Agregó que, a 2030, el sector eléctrico, contribuirá con la disminución del 60% de las emisiones, de la mano de la electromovilidad, el hidrógeno verde y la electrificación de la calefacción.