El efecto de la pandemia del Covid-19, traducido en un alza del consumo residencial debido al confinamiento, sumado a la facturación provisoria ante la falta de lectura de los medidores en terreno y los cargos por límite de invierno son las tres causas por el alza en las cuentas de luz, señaladas en el Reporte Eléctrico de Transmisión y Distribución de julio, elaborado por Empresas Eléctricas A.G.

En el documento, en primer lugar, se menciona que un factor que ha contribuido a los aumentos de las cuentas es el alza en el consumo eléctrico residencial a causa de las cuarentenas y el confinamiento en los hogares.

“Considerando que el consumo tipo de una familia compuesta por 3 o 4 integrantes es de aproximadamente 180 kWh mensuales, a las tarifas vigentes, la factura en la comuna de Santiago, esto equivale a pagar $22.740 pesos en el mes de julio. Sólo por concepto de mayor uso de electricidad en el período de invierno, se produce cada año en promedio un incremento del 20% del consumo. Para la cuenta tipo, ello supone un aumento a 220 kWh, lo que se traduce en $27.640. Ahora bien, es necesario sumar a esto el incremento del consumo producto de la cuarentena. Si suponemos un incremento adicional de 20% por efecto del confinamiento por pandemia, llegamos a 260 kWh que significan una cuenta de $32.542. En definitiva, por efecto del invierno y de la pandemia, tendremos incrementos en la cuenta de una familia tipo del orden del 43%”, explica la asociación gremial.

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Facturación

El segundo punto abordado es la aplicación de cargos por límite de invierno, la cual -según Empresas Eléctricas A.G.- representan el cargo de energía adicional de invierno, por lo que “es posible que algunos hogares hayan visto incrementadas sus cuentas por este cargo adicional de invierno”, especialmente a los clientes que tienen consumos por sobre los 430 kWh mensuales, que son una proporción menor de la totalidad de clientes del país”.

El tercer factor es la facturación provisoria, generada ante la ausencia de lectura en terreno de los medidores por las medidas sanitarias, la cual se aplicó entre marzo y junio, en algunas regiones y comunas que estaban con cuarentena total. “Debido a que los casos donde se utilizó la facturación provisoria ocurrieron entre marzo y junio, el promedio de 6 meses considera el período de verano, donde generalmente se consume menos electricidad que en otoño/invierno. Por esta razón, la mayor parte de las cuentas reflejan consumos reales superiores a la facturación provisoria de dichos meses”, precisa el reporte.

Y agrega: “Para tener una idea de la magnitud de la facturación provisoria, en promedio las empresas de distribución todos los meses aplican esta metodología en cerca del 3% de los clientes. Por la pandemia, las empresas distribuidoras facturaron provisoriamente el 17% de las boletas en marzo, el 62% en abril y el 29% en junio, según información de la SEC”.