Camanchaca incorporó nuevas calderas para la generación de energía en sus plantas de proceso en Tomé, Región del Biobío y Rauco en Chiloé para langostinos y choritos, respectivamente, las cuales usan gas licuado (GLP) como principal combustible, lo que se enmarca en el objetivo de la empresa de ser carbono neutral en sus operaciones, que en el caso de su filial Salmones, tiene como fecha 2025.

Es así como la compañía suscribió un acuerdo por cinco años con Lipigas, para diseñar «una solución energética a la medida que considera equipamiento de alta tecnología para abastecer de GLP, una energía limpia, eficiente y baja en emisiones. El sistema estará operativo dentro de los próximos 90 días».

«Este convenio permitirá a Camanchaca disminuir en casi 6.000 toneladas las emisiones de C02, un equivalente a retirar de circulación casi 1.500 autos o plantar 12.000 árboles en el período de duración de este», informó la empresa.

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La renovación de las calderas y la incorporación del GLP como combustible principal de los procesos de Tomé y Rauco, se suma al reciente acuerdo de suministro eléctrico que incorpora energía de fuentes 100% renovables en todas las operaciones de la compañía – pesca, salmones y cultivos- y que permitirán reducir en casi 15.000 toneladas anuales las emisiones de CO2 a la atmósfera.

La división Pesca en la Región del Biobío, a su vez, también ha invertido en la optimización de sus procesos en Coronel, adhiriéndose a exigentes estándares y protocolos para el cuidado del medioambiente. Entre ellas, la incorporación del sistema de abatimiento (2016) y la reconversión de energía a gas natural, transformándose en la primera pesquera de esta comuna en operar con este combustible, disminuyendo en un 90% la emisión de material particulado.