(El Mercurio) Con el recuerdo reciente del episodio vivido por la firma Vicentin y su frustrada expropiación, del otro lado de la cordillera, tomó fuerza el reclamo de las autoridades locales en contra de Edesur -filial de la firma chilena Enel Américas en ese país-, quienes exigieron al Gobierno trasandino finalizar la concesión de la compañía eléctrica.

La petición de las autoridades de la provincia de Buenos Aires, ligadas al Kichnerismo, se sustenta en los continuo cortes de luz que han afectado a sectores de Argentina.

De esta manera, la Defensoría del Pueblo bonaerense hizo un pedido formal al Ente Nacional de Regulación de Electricidad (ENRE) para que le sea revocada la concesión de Edesur, empresa que además atraviesa por un estrecho momento financiero producto del congelamiento de tarifas aplicado por el gobierno de Alberto Fernández.

La eléctrica, que arrastra varios conflictos con el Estado argentino, aseguró en un comunicado que los cortes se explican por un “estrés extraordinario en la red eléctrica” producto de las extensas cuarentenas que se viven por la pandemia y aseguró que desde 2016 a la fecha ha logrado reducir la duración de los cortes en un 40%. A esto se suman inversiones realizadas por la firma en los últimos tres años por más de US$720 millones.