(Diario Concepción) Curioso y esperanzador panorama aparece a la luz de las estadísticas del Servicio de Evaluación Ambiental del Bío Bío, que da cuenta que entre enero y mayo ha ingresado un 55% más de proyectos a evaluación ambiental (34 versus 22), por un monto total de US$948 millones, esto es, un 108% más alto que en igual periodo de 2019, previo a la crisis política-social y de la propia pandemia.

Donde sí se observa un efecto desfavorable es en el monto de inversión de proyectos aprobados: US$505 millones de 2019 versus los US$120 millones, un 320% más alto.

Con todo, es un panorama esperanzador para el gerente general de la CPC Bío Bío, Ronald Ruf, quien recordó que se trata de inversión proyectada, pero el volumen que se está viendo, permite avisorar que más allá de cuántos de los proyectos llegarán a construirse, igualmente varios se concretarán, con todo el efecto multiplicador que ello conlleva, marcado por más alternativas laborales y generación de cadenas productivas.

“Cómo Cámara estamos muy pendientes de facilitar todo lo que esté a nuestro alcance para posibilitar que las inversiones lleguen a concretarse. Creo que este dinamismo se explica por la forma de actuar del mundo privado, que miran a largo plazo, y que entienden que cualquier realidad actual, por dura que sea, será pasajera. Por eso es bueno que ingresen proyectos, porque se gana tiempo, se adelantan procesos, para que a la hora de que esta crisis sanitaria pase, no partamos de cero. Estas son inversiones grandes, que tienen su tiempo de tramitación previa”, recordó Ruf.

Añadió que es bueno tener hartos proyectos en evaluación, porque disminuye el riesgo. Si un gran proyecto se paraliza por algún motivo, el efecto puede ser muy devastador, planteó.

“Más proyectos implican más generación de encadenamientos productivos y comerciales, por lo tanto, el efecto es multiplicador”, agregó.

[LEA TAMBIÉN: Inversión de proyectos ingresados a trámite ambiental se duplicó el primer semestre]

Inversión pro descarbonización

El seremi de Energía, Mauricio Henríquez, valoró el aporte del sector y ratificó que este nivel de inversión no se veía desde 2014, y hoy, al primer semestre, representa el 75% de la inversión proyectada para la Región, por un monto de US$1.083 millones.

“En todo 2019 la inversión proyectada sumó US$720 millones. Este año proyectos eólicos suman US$700 millones, US$90 en solar y US$20 en infraestructura de transmisión. Esto nos permite proyectar que Bío Bío podría pasar de aportar el 20% de la matriz eléctrica nacional, a un 25%, con un aporte de un 70% basado en energía renovable, incluidas las hidroeléctricas de embalse”, puntualizó la autoridad.

El efecto proyectado no es menor, si se toma en cuenta además que la Región del Bío Bío es exportadora de energía, por lo que las inversiones locales tienen impacto nacional, ligado a posibilitar una matriz eléctrica más sustentable, en sintonía con el proceso de descarbonización en marcha, y que en diciembre próximo tendrá su primer hito, con el cierre de la central térmica a carbón Bocamina I, en Coronel.