La Comisión Europea dio a conocer su estrategia de hidrógeno, en el marco de un sistema energético integrado en la zona, con el objetivo de contribuir a la descarbonización de la industria, el transporte, la generación eléctrica y residencial, a través de un plan de inversiones que considera regulaciones, la creación de mercados, investigación e innovación.

La iniciativa contempla metas como instalar a 2024 un total 6 GW de electrolizadores de hidrógeno producido con energías renovables, el cual pretende llegar hasta 1.000.000 de toneladas para ese periodo.

“De 2025 a 2030, es preciso que el hidrógeno se convierta en una parte intrínseca de nuestro sistema energético integrado, con al menos cuarenta gigavatios de electrolizadores de hidrógeno renovable y la producción de hasta diez millones de toneladas de hidrógeno renovable en la UE”, informó la organización que pertenece a la Unión Europea.

La siguiente fase va de 2030 a 2050, en que se espera que las tecnologías del hidrógeno producido con energías renovables “alcancen la madurez y se desplieguen a gran escala en todos los sectores de difícil descarbonización”.

“Para contribuir a hacer realidad esta estrategia, la Comisión pone en marcha hoy la Alianza europea por un hidrógeno limpio con líderes de la industria, la sociedad civil, ministros nacionales y regionales y el Banco Europeo de Inversiones. La Alianza creará una cartera de proyectos de inversión para expandir la producción y apoyará la demanda de hidrógeno limpio en la UE”, se indicó.

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De acuerdo a la UE, “el hidrógeno puede proporcionar energía a sectores que no son adecuados para la electrificación y proporcionar almacenamiento para equilibrar las variaciones de los flujos de las energías renovables, pero esto solo puede lograrse mediante una acción coordinada entre los sectores público y privado a escala de la UE”.

“La prioridad consiste en desarrollar el hidrógeno renovable, producido utilizando principalmente energía eólica y solar. Sin embargo, a corto y medio plazo se necesitan otras formas de hidrógeno bajo en carbono para reducir rápidamente las emisiones y apoyar el desarrollo de un mercado viable”, se agregó.

Sistema integrado

Junto a esta estrategia la UE también lanzó un plan de integración del sistema energético, en el marco de una “nueva agenda de inversión en energías limpias, en consonancia con el paquete de recuperación «Next Generation EU» de la Comisión y el Pacto Verde Europeo. Las inversiones previstas tienen potencial para estimular la recuperación económica tras la crisis del coronavirus”.

“La integración del sistema energético significa que el sistema se planifica y gestiona en su conjunto, vinculando los diferentes vectores energéticos, infraestructuras y sectores de consumo. Este sistema conectado y flexible será más eficiente y reducirá los costes para la sociedad. Por ejemplo, esto significa un sistema en el que la electricidad que alimenta los automóviles de Europa podría proceder de paneles solares en nuestros tejados, mientras que se mantiene la temperatura en nuestros edificios con el calor de una fábrica cercana, y la fábrica se alimenta de hidrógeno limpio producido a partir de energía eólica marina”, puntualizó la organización internacional.