(El Mercurio) A partir de 2022, cerca del 20% de la energía consumida por los clientes regulados de Chile será suministrada por los proyectos de Mainstream, los cuales se encuentran en plena etapa de construcción, los que completan 1.300 MW y conllevan una inversión de US$1.800 millones.

Según cuenta el gerente general para Chile y el continente, Manuel Tagle, la pandemia ha generado algunos atrasos puntuales en la llegada al país de algunos equipos y componentes clave, por lo que han tenido que acelerar otras actividades paras no generar retrasos. Si embargo, producto de las medidas más restrictivas adoptadas por la autoridad, decidieron paralizar la construcción de dos proyectos, manteniendo activas las tareas críticas.

Consultado respecto a posibles postergaciones en la puesta en marcha de estas centrales fotovoltaicas y eólicas, Tagle se muestra optimista, y apunta a que va a depender de la extensión de las cuarentenas. “Los proyectos están construyéndose o iniciando este año, ninguno tiene un problema mayor, todos estarán en operación, cumpliendo el 100% de los contratos, entre el 1 de enero de 2021 y 1 de enero de 2022”.

Sin embargo, y para evitar la incertidumbre respecto a lo que resta de la construcción de las iniciativas, Mainstream decidió blindarse, firmando contratos de respaldo con terceros para evitar cualquier riesgo en el suministro de energía, poniéndose en todos los escenarios para cumplir con los contratos.

“Cualquier retraso dependerá de la extrensión de las cuarentenas; si es en un par de semanas, se puede manejar; pero si hablamos de un par de meses, se podrá manejar parte de la situación y parte que no, y todavía no sabemos qué tan prolongado será todo esto”, añade Tagle.

[Siga leyendo esta noticia en El Mercurio]