Cerca de 4.300 empleos directos y 9.300 plazas indirectas se perderán con el cierre de centrales termoeléctricas a carbón, que forman parte del plan de descarbonización de la matriz energética. Estas son las estimaciones dadas a conocer por la ministra del Trabajo, María José Zaldívar, durante el lanzamiento del proceso de elaboración de la Estrategia de Transición Justa en Energía.

Esta iniciativa se enmarca en las acciones del compromiso para retirar todas las centrales de generación a carbón al 2040, con una primera fase al 2024, y la actualización de la NDC de Chile.

Zaldívar explicó que el 91% de los empleos directos que se desenvuelven en la generación eléctrica a carbón son hombres, “siendo un personal con una alta preparación, donde el 31% tiene educación universitaria y un 23% tiene educación técnica completa, además de que un 40% tienen ingresos superiores a los $2 millones mensuales , por lo que son personas que tienen la posibilidad de que les demos nuevas competencias, certificaciones y habilidades y que sean parte de los 24 millones de empleos que se pueden crear en el mundo con nuevas inversiones verdes”.

Zaldívar planteó que los desafíos en este proceso son la promoción de nuevos empleos “decentes y verdes, preferentes en la misma región”, además de dar posibilidades de reconversión y capacitación laboral, junto con protección social a los trabajadores que no puedan continuar en el mercado laboral.

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Jobet

El ministro de Energía, Juan Carlos Jobet, participó en el lanzamiento de esta iniciativa, destacando la experiencia que ha tenido la industria en llegar a acuerdos entre sus actores, mencionando el ejemplo de la política energética de largo plazo.

La autoridad sostuvo que “es un imperativo ético que abordemos la descarbonización con especial cuidado y preocupación por las comunidades de las zonas donde están ubicadas dichas centrales”.

“La transición hacia una matriz energética más limpia y nuestro compromiso hacia la carbono neutralidad al 2050, es una tremenda oportunidad para mejorar la calidad de vida de los chilenos, pero no hay que olvidar que en estas zonas muchas personas están vinculadas laboralmente a estas centrales, por lo que debemos resguardar los derechos de los más vulnerables: aquellas personas y familias que han entregado tanto por nuestro país”, añadió.

Por su parte, la ministra Schmidt explicó que “para establecer metas intermedias camino a la carbono neutralidad 2050, Chile presentó la actualización de su NDC, entre cuyos seis ejes de acción, “destaca la incorporación por primera vez de un pilar social que permea los compromisos de mitigación, adaptación e integración, estableciendo un proceso de transición justa que resguarde los derechos de los más vulnerables en el proceso de descarbonización de la matriz energética”.