(El Mercurio) La italiana Enel se metió de lleno en la carrera por el desarollo del hidrógeno verde. Así lo dio a conocer tras revelar que se pondrán en marcha el próximo año una unidad de hidrógeno verde, la que estará enfocada en el mercado de Chile, Estados Unidos y España, para acelerar sus planes de convertirse en un productor de energía libres de emisiones de carbono a 2050.

“Tenemos ingentes fuentes de energía, donde también hay un mercado prometedor para el hidrógeno”, dijo el director de la división Global Power Generation de la italiana Enel, Antonio Cammisecra, a Reuters, y agregó que el grupo quiere construir plantas a gran escala, empezando con dos o tres proyectos en el primer año para ver si la viabilidad del negocio es sólida.

La firma instalará en sus parques solares y eólicos electrolizadores -dispositivos que descomponen el agua en hidrógeno y oxígeno mediante corriente eléctrica-, para producir el citado elemento, el que se usará para almacenar energía y se venderá a clientes industriales para ayudarlos en sus procesos de descarbonización.

Las proyecciones de Enel apuntan a que el uso del hidrógeno será clave para impulsar de forma realista el aporte de las renovables en la reducción de emisiones. Si bien su precio aún no es competitivo, avanza a paso firme para convertirse en una alternativa a los combustibles fósiles.

En Chile se impulsa con fuerza esta tecnología, y esta semana, la Unión Europea aprobó un fondo de cooperación bilateral para apoyar estudios de preinversión de proyectos de hidrógeno verde en Chile, lo que aportará a la reactivación sostenible del país. “El hidrógeno verde será competitivo al 2030. Quedan 10 años. Por eso, la carrera por ser líder en este mercado avanza rápido. Alemania, Japón y Australia ya presentaron su estrategia y el Ministerio de Energía presentará la de Chile durante el segundo semestre”, aseguró el ministro de Energía, Juan Carlos Jobet.

Respuesta a la SEC

En el plano local, ayer la Asociación de Empresas Eléctricas -gremio que reúne a las distribuidoras- y la asociación de cooperativas eléctricas respondieron duramente a los cargos formulados por la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) por el cierre de las oficinas comerciales y suspensión de la lectura de los medidores.

“Es inentendible la decisión adoptada por la SEC, toda vez que desde el 18 de marzo pasado dicha entidad estaba en conocimiento de las medidas preventivas en el contexto de esta emergencia sanitaria, las que consideraban, en algunos casos, el cierre de oficinas comerciales, la suspensión de la lectura de medidores y entrega física de boletas”, sostuvieron desde la organización.

Por su parte, Enel anunció que impugnó los cargos, por considerarlos como contradictorios e inició el análisis de eventuales acciones judiciales al respecto. “Enel Distribución no está disponible, bajo ningún concepto y menos en el contexto de la actual emergencia sanitaria, a adoptar medidas que puedan poner en riesgo la integridad de sus trabajadores, colaboradores y clientes y la población en general”, sostuvieron.