Repensar aspectos de la organización de proyectos de Investigación y Desarrollo fue el motor del seminario webinar “I+D en tiempos de pandemia”,  organizado por la mesa de innovación de la Asociación de la Industria Eléctrica-Electrónica (AIE) y por el Club de la Innovación, donde se contó con la conexión de 230 espectadores.

La conferencia tuvo cinco panelistas que abordaron las alternativas para el ámbito de la innovación en este periodo de coyuntura por la pandemia de Covid-19, desde la perspectiva económica, energética y también desde la academia.

Análisis

El presidente del Club de Innovación, Eduardo Bitran, enfatizó que “los antecedentes que tenemos es que existe una reducción muy significativa de los proyectos y los esfuerzos de Investigación y Desarrollo que traían las empresas, aquellos proyectos que eran de largo plazo, porque hoy las empresas se enfocan a cuidar la liquidez y además aumentó dramáticamente la incertidumbre”.

Cambios profundos en el desarrollo de negocios, inversión e I+D, reconfigurarán a la industria debido a la pandemia, expone el ex- vicepresidente ejecutivo de Corfo, como los impactos de la pandemia. Asimismo, se suma la cuarta revolución tecnológica como un elemento disruptivo.

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El presidente de la AIE, Víctor Grimblatt, enfatizó que Chile invirtió el año pasado un 0,36% del PIB en I+D, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística. Por su parte, la OCDE utilizó un 2,36% del PIB para esos fines y Latinoamérica un 0,7% en promedio, lo que deja muy por debajo a Chile. A la vez, la cifra de investigadores dedicados a este ámbito es baja en el país. Chile tiene 1,1 investigadores por casa 1.000 empleados, en contraste con los demás Estados miembros de la OCDE que es de 8,56 investigadores por cada 1.000 empleados.

“No basta sólo con aumentar el porcentaje de I+D frente al PIB, hay que hacer otras cosas. Normalmente Chile invierte poco en I+D, en parte debido a la falta de capital humano y en parte debido al bajo aporte de la industria privada. Las empresas en Chile aportan aproximadamente el 40% del total, mientras que en otros países como Israel, Corea del Sur y Japón, las empresas aportan un 80%”, concluyó Grimblatt.

En otra arista, el ex ministro de Energía Máximo Pacheco considera que “Necesitamos convertir a Chile en la capital solar(…) me parece que es fundamental invertir en la infraestructura de energía y agua”. En ese sentido la propuesta de Pacheco apunta a dejar la dependencia con la industria de cobre y buscan desarrollar distintos tipos de innovación. Los desarrollos en energías limpias y cuidado del medioambiente deben ser los mayores protagonistas de acuerdo con el otrora ministro.

Uno de los aspectos compartido entre los analistas, fue entender que el Estado debe tener un rol de apoyo en I+D, tanto en inversión como en articulación con el sector privado, incluyendo lo más posible a asociaciones gremiales y clúster.

Además participó José Rodríguez,ex rector de la UTFSM y UNAB, quien abordó los desafíos para la academia y la docencia universitaria, producto del distanciamiento social, y María Andrea Rodríguez, vicerrectora de I+D, U. de Concepción, que se enfocó en los desafíos desde la investigación universitaria.