(El Mercurio) Ayer se publicaron en el Diario Oficial los ajustes implementados a la Ley de Distribución Eléctrica, producto de la ley corta tramitada el año pasado, que tuvo entre sus ejes la reducción de las utilidades para las firmas del sector.

En el documento emanado desde la Comisión Nacional de Energía (CNE) se fija la obligación para que las compañías de distribución cuenten con un giro único y exclusivo, por lo que “solo podrán ejercer actividades económicas destinadas a prestar el servicio público de distribución”. Pero, además, estas unidades tendrán que llevar sus ingresos y costos derivados de estas actividades bajo un sistema de contabilidad independiente, que tendrá que se informado a la CNE y que permita diferenciar de manera certera los gastos e ingresos que deriven de estas actividades.

Otro de los puntos que aborda esta actualización, tiene que ver con que las empresas distribuidoras quedan excluidas de la venta de energía y potencia a usuarios finales de potencia conectada superior a 5.000 kilowatts, es decir, a clientes libres, mercado que viene creciendo con fuerza en los últimos años.

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Desde la CNE detallaron que el resto de las actividades deben ser realizadas por propiedades independientes, que pueden ser del mismo grupo empresarial, de manera de asegurar la transparencia y uso adecuado de recursos, con el objetivo de focalizar la tarea que deben realizar.

El director ejecutivo de Ecom Energía, Sebastián Novoa, aseguró que si bien no se trata de una separación estructural, “es un excelente paso para mejorar las condiciones de competencia y emparejar la cancha entre los distintos suministradores que abastecen a clientes libres. Además, permite a la distribuidora enfocar sus esfuerzos en la calidad de suministro y los desafíos de implementación tecnológica”.

Por su parte, el director ejecutivo de Electroconsultores, Francisco Aguirre, apuntó a que esta medida entrará en vigencia luego de que “las distribuidoras fueron incapaces de hacer buenos contratos con los generadores para adquirir suministros de energía muy convenientes, y traspasar esos precios a sus clientes finales, lo que ha resultado en que las generadoras han tenido una mejor oferta”.

Desde la CNE precisaron que los contratos que tengan estas firmas seguirán vigentes mientras ninguna de las partes ponga término de acuerdo a lo que ellos estipulan. “Estos contratos pueden ser cedidos a una sociedad del mismo grupo empresarial que tenga giro adecuado a ello y no giro único para el servicio público de distribución”, explicaron.