(Emol) La pandemia desatada por el nuevo coronavirus golpeó con fuerza a la poderosa industria automotriz alemana obligando a detener su producción y haciendo caer las ventas a niveles históricos. A raíz de eso el gobierno de la potencia europea anunció esta semana un paquete de estímulo de 130 mil millones de euros para ayudar a reactivar el sector.

Pese al buen anuncio, no tardaron las críticas por parte de algunos actores de la industria, ya que gran parte de los beneficios anunciados busca incentivar la compra de vehículos eléctricos en desmedro de los coches impulsados por motores convencionales de gasolina y diésel.

De hecho, en el paquete de estímulos se dispone una importante rebaja del IVA para quienes quieran adquirir un vehículo cero emisiones, así como además se ordena a todas las estaciones de servicio del país instalar al menos un cargador para coches eléctricos.

Según informan medios de prensa, los consumidores alemanes ahora podrán obtener un subsidio de 6.000 euros (más de 5 millones de pesos chilenos) para adquirir vehículos eléctricos con un valor de hasta 40.000 euros (cerca de 35 millones de pesos). Sin contar además las rebajas que el propio fabricante pueda ofrecer para concretar la venta.

Esta ayuda gubernamental beneficiará por ejemplo a Volkswagen y su nuevo modelo ID.3, el que ya ha enfrentado varios problemas de producción debido a la crisis sanitaria y supuestos inconvenientes con su software.

La medida también podría aumentar las ventas de otros vehículos eléctricos asequibles, como el BMW i3, el Peugeot e-208, el Renault Zoe y el Tesla Model 3.

En esa línea, se indicó además que parte del fondo de rescate estará destinado financiar la investigación y desarrollo de nuevas tecnologías vinculadas a la electromovilidad.

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Estaciones de servicios y electrolineras

El plan de rescate requiere además que todas las estaciones de servicio de Alemania instalen y operen cargadores para vehículos eléctricos, ya que en la actualidad uno de los principales frenos para la adquisición de estos coches ha sido la escasez de estos puntos.

Según Reuters, menos del 2% de los automóviles vendidos en Alemania el año pasado eran eléctricos, en comparación con el 32% para los automóviles diésel y el 59,2% para la gasolina.

Al investigar los factores de esta diferencia, la inexistencia de puntos de recarga asomaba como un de los más importantes, después del valor de los coches.

Con estos anuncios Alemania se suma a Francia, país cuyas autoridades ya habían anunciado un plan de rescate para su industria automotriz incentivando la adquisición de autos eléctricos con un subsidio de hasta 12.000 euros por la compra de una unidad nueva.