A partir del 1 de junio comenzó a regir la tarifa de hora punta, entre las 18 y 22 horas, la cual fue postergada en abril y mayo para eliminar el cobro del límite de invierno para los clientes residenciales, y para que los clientes de mayor tamaño, como industrias, comercio e instituciones, hayan podido aumentar sus consumos en los llamados en este horarios, sin que esto implique un pago adicional al que hubiera efectuado dichos meses, en el marco de la crisis que se registra a causa de la pandemia del Covid-19.

La modificación tuvo como objetivo permitir que “quienes aumenten su consumo paguen la potencia de la misma forma que en los meses que no contienen horas de punta y aquellos que bajen su consumo, paguen este sin que se vean afectados por la remanencia del período anterior”, informó el Ministerio de Energía.

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Duración

Las horas punta son aquellas en las que el sistema eléctrico presenta sus mayores niveles de consumo y se extenderá hasta el 30 de septiembre.

De acuerdo con lo informado por el Ministerio de Energía, “para la mayoría de los clientes residenciales, el mayor cargo se cobra en el ítem energía adicional de invierno, mientras que para los clientes más grandes en general se mide y cobra a partir de las horas de punta. En este último caso, y dependiendo de la opción de tarifa que el cliente tenga, la potencia se cobra de distinta forma en los meses que tengan horas de punta y en aquellos que no. Sin perjuicio de esta diferenciación, todos los meses tienen un pago relacionado con la potencia”.