(La Tercera-Pulso) Como una forma de contribuir a la información de calidad en un momento de crisis, La Tercera ha liberado de su muro de pago toda la información sobre la pandemia del coronavirus. Si quieres respaldar nuestro trabajo, te invitamos a suscribirte hoy.

Un escenario complejo es el que vive Enap. La mayor petrolera del país está viviendo una delicada situación financiera que la tiene en conversaciones con los bancos con el objetivo de refinanciar los vencimientos de deuda que tiene programados para este año. Este año tiene vencimientos por unos US$ 700 millones, de los cuales US$ 430 millones son deudas con bancos, según se desprende de la última presentación de resultados de la compañía.

Andrés Roccatagliata, gerente general de la estatal, envió el viernes pasado una carta a los ejecutivos donde les ahonda la delicada situación que está enfrentando la compañía debido no solo a la pandemia y los impactos económicos que generará en el país, sino también debido al escenario que vive la industria del petróleo a nivel mundial, “con precios del petróleo que han llegado a ser negativos, y con márgenes de refinación absurdos, donde el precio de un barril de crudo es mayor al de un barril refinado”, señala el ejecutivo en la misiva.

[LEA TAMBIÉN: Enap diseña plan para contener las pérdidas y mantener asegurado suministro de combustibles]

Añade que tanto del punto de vista financiero como de “nuestra sustentabilidad en el tiempo, la situación es muy delicada”. Si bien, durante el año pasado la compañía logró disminuir la deuda en casi 9%, alcanzando los US$ 4.548 millones, y mejoró sus resultados -cerrando el ejercicio con US$ 4,8 millones de utilidad-, “este año será mucho más duro y exigente por factores externos a nuestra gestión y propios del negocio en el que estamos insertos”, señala el ejecutivo.

Por eso, la estatal está implementando estrictas medidas de austeridad. Una de ellas, fue la solicitud que hizo Roccatagliata a sus ejecutivos de renunciar a su renta variable durante todo 2020, medida que se une a las conversaciones que ha iniciado con sus trabajadores buscando una forma de reducir al máximo los gastos asociados con su personal.

La firma está eliminando todo tipo de gastos que no sean estrictamente necesarios como las horas extraordinarias, suspensión de contrataciones vacantes abiertas y nuevas, viaje, asesorías y servicios profesionales entre otros temas. Además, se están renegociando todos los contratos y se ha paralizado la perforación de pozos hasta que los precios aseguren su rentabilidad. Junto con esto, la estatal profundizó su rebaja en el plan de inversiones.