La Agencia Internacional de Energía (AIE) pronosticó que la energía eólica y la solar fotovoltaica este año experimentarían una caída de 12% y 18%, respectivamente, en la incorporación de capacidad instalada a nivel mundial, en comparación con 2019, debido a los efectos causados por la pandemia del Covid-19 en el mundo, aunque proyecta que la recuperación del sector será en 2021.

“La crisis de Covid-19 está perjudicando, pero no deteniendo, el crecimiento global de la capacidad de energía renovable. El número de nuevas instalaciones de energía renovable en todo el mundo caerá este año como resultado de la crisis sin precedentes de Covid-19, que marca la primera disminución anual en 20 años. Pero, dadas las políticas de apoyo del gobierno, se espera que el crecimiento se reanude el próximo año, ya que la mayoría de los proyectos retrasados se activan”, sostiene el reporte del organismo internacional.

Capacidad instalada

Según las estimaciones de la AIE la incorporación de la capacidad instalada de energía renovable este año se reduciría en 13% respecto a 2019, debido a los “retrasos en la actividad de la construcción debido a la interrupción de la cadena de suministro, medidas de bloqueo y pautas de distanciamiento social, y desafíos financieros emergentes”.

Sin embargo, el informe advierte que “esto corresponde a un aumento del 6% en la capacidad mundial de energía renovable instalada, que supera el tamaño combinado de los sistemas de energía tanto en América del Norte como en Europa”.

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Para este año el organismo estima que la incorporación de capacidad instalada de la energía solar fotovoltaica disminuya 18%, mientras que la energía eólica lo harán en 12% comparado con el año anterior. “La previsión espera que la energía fotovoltaica y eólica a escala de servicios públicos se recuperen como la mayoría de los proyectos en curso ya están financiados y en construcción. Sin embargo, la incertidumbre pronosticada sigue siendo para proyectos que debían lograr un cierre financiero en 2020 y entrarán en funcionamiento el próximo año”, sostiene el reporte.

Sobre las perspectivas de otras tecnologías renovables, como la hidráulica, geotermia y la Concentración Solar de Potencia, la AIE señala que el impacto de la pandemia es limitado, precisando que la instalación de proyectos hidroeléctricos aumentará este año y en 2021, “impulsadas por la puesta en marcha de dos mega proyectos hidroeléctricos en China”.

Por el lado de los biocombustibles, se prevé que su uso transporte se contraiga en 13% en 2020, siendo la primera disminución en la producción en dos décadas. “Si se produce un repunte en la demanda de combustible para el transporte en 2021, la producción de biocombustibles podría volver a los niveles de 2019. Sin embargo, esto aún sería un 5% más bajo que la producción anticipada en nuestro pronóstico para 2021 antes de la crisis de Covid-19”.