(El Mercurio) El sector eléctrico ha sido uno de los más golpeados a dos meses del inicio de las restricciones de movilidad en el país, las que se acrecentaron desde el fin de semana con la cuarentena total en el Gran Santiago. Esto ha tenido un efecto directo en el menor consumo de energía.

Sin embargo, a la fecha, el sistema ha funcionado sin mayores dificultades gracias a los planes de contingencia activados por el Coordinador Eléctrico Nacional, entidad responsable de programar su operación. “Se han conjugado varios efectos. Uno es la sequía; en este momento estamos con la mínima disponibilidad de las centrales hidroeléctricas, a lo que se agregó la pandemia, y pese a ello; dada la configuración actual del sistema eléctrico que tiene múltiples tecnologías disponibles, hemos podido continuar con un abastecimiento normal, confiable y seguro, que ha sido crucial para el funcionamiento de las personas que están trabajando a distancia en sus casas y educándose”, explica Juan Carlos Olmedo, presidente ejecutivo del Coordinador Eléctrico.

Pero no sólo ha habido dificultades con el suministro hídrico. También con el carbón, principal componente de la matriz eléctrica por los problemas de logística producidos por la pandemia, lo que llevó al Coordinador a idear estrategias junto a las empresas, garantizando el insumo al menos hasta julio.

[Siga leyendo esta noticia en El Mercurio]