El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) dio a conocer el estudio “Cómo Llegar a Cero Emisiones Netas”, que describe el trabajo que están realizando distintos países de Latinoamérica y el Caribe para diseñar e implementar estrategias y planes de descarbonización a largo plazo.

En el reporte se destaca que llegar a cero emisiones netas de CO2 es técnicamente posible, destacando el hecho que los gobiernos, académicos, grupos de expertos y agencias internacionales están de acuerdo en que se puede lograr a través de acciones en torno a cuatro pilares centrales:

(i) producir electricidad sin emisiones de carbono (por ejemplo, a través de un despliegue masivo de energía de fuentes renovables);

(ii) llevar a cabo una electrificación masiva (por ejemplo, el despliegue de vehículos eléctricos y cocinas eléctricas) y hacer un cambio hacia la utilización de otros combustibles libres de carbono;

(iii) aumentar la participación del transporte público y no motorizado;

(iv) detener la deforestación y proteger y regenerar los ecosistemas naturales ricos en carbono.

En la publicación se resalta además que los países necesitarán mejorar la eficiencia y reducir el desperdicio en todos los sectores, particularmente del consumo de energía y alimentos, y realizar un cambio hacia procesos industriales, materiales de construcción y dietas menos intensivas en carbono.

Factor Tecnológico Y Económico

En el estudio elaborado por el BID se hace hincapié en que el costo de las tecnologías sin emisiones de carbono está disminuyendo rápidamente mientras que los negocios tradicionales se están volviendo cada vez más costosos y expuestos a riesgos de transición, incluyendo la pérdida de activos.

Es así como actualmente, la energía renovable es la forma de electricidad más barata en muchos países, como resultado de la reducción de los costos a una quinta parte durante la última década; sumado a que el costo de las baterías para vehículos eléctricos también ha experimentado una reducción de seis veces en solo ocho años, tendencia que se espera continúe.

Otro punto abordado en el reporte es que la transformación hacia a cero emisiones netas puede traer oportunidades económicas y contribuir al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

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La OCDE sugiere que acciones decisivas inmediatas hacia la descarbonización, acompañadas de políticas estructurales, podría incrementar el PIB en 2050 hasta un promedio de 2.8% en los países G20. La OIT (2018) también sugiere que en el proceso se podrían crear un millón de empleos netos en Latinoamérica y el Caribe para 2030.

De manera adicional, las acciones que contribuyen a la descarbonización también pueden ayudar a superar brechas en el desarrollo. Por ejemplo, sistemas de transporte más dependientes en el transporte público y los vehículos eléctricos pueden mejorar la calidad de vida de los ciudadanos de los países de Latinoamérica y el Caribe y aportar varios puntos porcentuales del PIB en beneficios al reducir el tiempo perdido en carreteras congestionadas y minimizar los impactos en la salud de la contaminación del aire.

El BID proyecta que en Latinoamérica y el Caribe la implementación de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDCs) actuales y luego de medidas de corrección en 2030 para llegar a cero emisiones netas en 2050, crearía US$90 mil millones de activos bloqueados en el sector de energía. Además, se requerirían US$100 mil millones más en inversiones de plantas eléctricas de lo que una transición que parta de metas más ambiciosas de NDC requeriría.