Chile podría alcanzar un costo de US$1 por kilo de hidrógeno verde, producido con energías renovables, a 2030, por lo que el país cuenta con una ventaja competitiva para impulsar una industria en torno a esta tecnología, planteó el presidente del Club de Innovación, Eduardo Bitran, al cerrar la segunda conferencia webinar de la iniciativa Misión Cavendish, que busca avanzar en el desarrollo de proyectos de este tipo en el país.

El evento es organizado por el Club de Innovación, la Asociación Chilena de Hidrógeno (H2 Chile) y el Comité Solar e Innovación de Corfo, donde se analizaron los costos y mecanismos de financiamiento de estos proyectos.

Según Bitran, los costos de producción de hidrógeno en el país se ven favorecidos por el bajo precio de la energía solar, señalando que el desierto de Atacama se convertiría en el primer “mining living lab de hidrógeno verde del mundo, donde llega agua salada a 2.500 metros de altura, por lo que el desafío es desalarla con energía fotovoltaica, además de tener las minas y calderas en la zona, por lo que podemos probar todas las tecnologías del hidrógeno ahí mismo”.

“En la estrategia global de hidrógeno, se plantea que a 2050, el hidrógeno verde va a generar 30 millones de empleo. Chile al menos debe ser capaz de tener al menos un millón de empleos en transporte público, transporte de carga, minería y la pesca, lo que nos va a posicionar como líder exportador verde”, añadió.

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Financiamiento

Erwin Plett, presidente de la comisión de Energía del Colegio de Ingenieros, analizó la estructura de costos de los proyectos de hidrógeno, junto al impacto que tiene el financiamiento para el desarrollo de estas iniciativas, destacando que las “inversiones en hidrógeno verde serán rentables solo en la medida en que se logren bajos intereses para largos periodos”.

El especialista también resaltó que los gastos operacionales para estos proyectos son mínimos, “debido a que el insumo energético principal, es decir, el sol, el viento, la lluvia, la geotermia, la biomasa son gratuitos y renovables”.

Posteriormente expuso Gonzalo Díaz, socio fundador de la empresa Sherpas se refirió a las ventajas que tiene el Joint Crediting Mechanism (JCM) para financiar proyectos que implican reducción de emisiones, en la forma de subsidios de hasta 50% de total, explicando que este mecanismo de financiamiento está vigente para Chile, México y Costa Rica, con línea de apoyo provenientes de Japón para incentivar la tecnología baja en carbono.

El mecanismo contempla la entrega de créditos de carbono que serán compartidos entre los gobiernos de Japón y Chile, bajo el principio de ayudar a la transferencia tecnológica y apoyar al avance de ambos países en cumplir sus metas de carbono neutralidad.

Por su lado, Ana María Ruz, directora de Desarrollo Tecnológico del Comité Solar e Innovación de Corfo, se refirió a la construcción de una hoja de ruta y al análisis de alternativas de financiamiento en base a cinco proyectos potenciales de desarrollo de hidrógeno verde en el país, mencionando los sectores en que se puede aplicar esta tecnología es el transporte urbano, en camiones, en maquinaria pesada y en la producción de amoniaco y metanol a partir de energías renovables.