(El Mercurio) Las granjas eólicas y solares están captando el interés de inversionistas en busca de oportunidades de bajo riesgo, de rendimiento estable en un momento de extraordinaria volatilidad del mercado.

Ese interés es una gran ayuda para los proyectos renovables, y podría significar un impulso financiero en los próximos meses y años. No obstante, los creadores podrían enfrentar desafíos cuando intenten conseguir el financiamiento y construcción de nuevos proyectos adicionales en medio de la agitación que ha provocado el coronavirus.

Podría parecer un raro momento para un repunte de la energía renovable, en vista de la desaceleración económica y la caída histórica en los precios del petróleo que ha abaratado los combustibles fósiles. Pero las granjas eólicas y solares experimentan un surgimiento similar después de la crisis financiera de 2008, cuando las inversiones seguras con rendimientos en torno al 5% aproximadamente.

Las granjas solares y eólicas tienen contratos para vender su producción eléctrica a las empresas de servicios públicos y a las compañías con buena clasificación crediticia por una década o más, lo que hace que sus rendimientos sean estables y relativamente bajo riesgo.

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