(El Mercurio) El directorio de Acera, gremio que reúne a las empresas de generación renovable analizó ayer los posibles efectos que podría tener en algunas firmas el anuncio de postergar el pago de las cuentas de la luz.

Si bien son las distribuidoras las que se harán cargo del beneficio, una posible interrupción en la cadena de pagos podría traspasar este costo a las firmas de generación.

“Vemos con preocupación los efectos de las medidas anunciadas por el Ejecutivo, de dar beneficios que son totalmente necesarios, pero nos preocupa que los efectos en la baja de recaudación de las distribuidoras, debido a que se van a diferir pagos”, sostiene Carlos Finat, director ejecutivo de Acera.

Del total de una cuenta de la luz, tan solo solo el 20% de lo recaudado está destinado al costo por distribución, mientras que el 70% tiene que ver con las empresas de generación y un 10% se destina a la transmisión.

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Finat agregó que, si bien están disponibles para participar, las firmas cuyos proyectos son solos renovables están “imposibilitadas de concurrir a este mecanismo, porque arriesgan un daño mayor a su situación financiera”.

El gremio propuso crear un fondo similar al que estabilizó las tarifas eléctricas, que según estimaciones del mercado, requeriría de unos US$80 millones al mes.

El subsecretario de Energía, Francisco López, dijo: “en el contexto de la contingencia (…) es necesario que todos los actores aporten a superar la crisis”.