(Diario Concepción) La Ley de Eficiencia Energética en Chile busca ayudar al uso racional y eficiente de los recursos energéticos, para así contribuir a mejorar la productividad y la competitividad económica, además de mejorar la calidad de vida de las personas y reducir las emisiones de contaminantes.

Esta ley, que busca promover la gestión de energía en grandes consumidores como las empresas mineras, cementeras y forestales, también abarca otras industrias como la inmobiliaria.

En definitiva, con esta ley, se espera un 5,5% de reducción de consumo energético a 2030 y un 7% a 2035.

Sector inmobiliario

Específicamente, la ley establece que las viviendas nuevas que sean comercializadas deberán contar con la evaluación de la Calificación Energética de Viviendas (CEV) del Ministerio de Vivienda y Urbanismo y el Ministerio de Energía.

Aunque no hay porcentajes mínimos a cumplir, una vivienda que sólo cumple con la norma térmica vigente, tendrá aproximadamente una Calificación E, lo que puede ser hasta un 20% de ahorro. Sin embargo, el etiquetado y sus letras son bastante exigentes, ya que tener una letra A+ (evaluación máxima) requiere un ahorro de demanda energética sobre el 85%.

Cabe recordar que la CEV es un instrumento de uso voluntario, que califica la eficiencia energética de una vivienda en su etapa de uso, un sistema similar al usado para etiquetar energéticamente refrigeradores y automóviles, que considera requerimientos de calefacción, enfriamiento, iluminación y agua caliente sanitaria.

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Tanto en la Precalificación como en la Calificación, la vivienda obtendrá información acerca de tres indicadores principales incluidos en la etiqueta: Porcentaje de ahorro en la demanda de energía para lograr calefacción, enfriamiento e iluminación apropiados para la vivienda.

Nivel de eficiencia energética: letra. Y requerimiento energético: este indicador se desglosa en la demanda de energía por metro cuadrado de la vivienda (kWh/m2), y la demanda de energía para calefacción y enfriamiento, por separado, informó el Minvu.

El gerente del proyecto Avant Garde de Puerto Montt (Letra B), Ignacio Santa María, sostuvo que la CEV es una herramienta oficial para medir el desempeño energético de las viviendas en Chile y evalúa la interacción dinámica de las viviendas con el clima de la zona en la cual se emplazan.

Por su parte, el jefe de Línea de Certificaciones de Arquiambiente Ltda., José Videla, explicó que el uso de letras tiene como objetivo facilitar la comprensión por parte de los usuarios del nivel de eficiencia energética de su vivienda. “Es un sistema ampliamente usado en el mundo, sobre todo en Europa. En el caso de la CEV, las viviendas con letra D y C son medianamente eficientes, y viviendas con letra B y A son altamente eficientes, pero en estricto rigor dependerá del contexto de la vivienda y si por ejemplo se trata de casas o departamentos. Por otra parte, las letras F y G representan viviendas con un rendimiento por debajo del mínimo aceptable con la normativa actual, lo que ocurre principalmente con viviendas construidas antes del año 2000”.