(El Mercurio de Valparaíso) En un contexto en que la sustentabilidad y el uso de energías renovables representa casi una obligación para el sector productivo, arribó a Valparaíso el denominado equipo “BAM II”, prototipo que forma parte de un proyecto que busca viabilizar el uso de energía undimotriz, es decir, aquella que se origina en las olas.

En un país de 4.000 kilómetros de costa potencialmente es una de las que más puede desarrollarse, sin embargo esto no es fácil por los desafíos que implica su masificación, particularmente los costos. Esto es algo que quiere cambiar la empresa Maestranza Diésel (MD) que hace una década comenzó a explorar esta opción.

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