Enap informó que el año pasado cerró con la mayor producción de su historia en combustibles, principalmente gasolinas, diésel y kerosenes o combustible de aviación, con un total de 11 millones 900 mil metros cúbicos anuales y una producción de 81,3%.

“Estamos contentos y orgullosos, porque hemos logrado récords históricos en todas las operaciones y en diferentes productos. No solo hemos sido más productivos, sino que también hemos generado más combustibles valiosos que otros años, como gasolinas, diésel, kerosene y, ahora, el IFO 2020, que es el nuevo producto que desarrollamos para cumplir la norma internacional de combustibles marinos con menos azufre. Todas las operaciones han contribuido: desde la Línea R&C de Magallanes (Gregorio y Cabo Negro), que aportó un 35% más de producción y las refinerías de ENAP en Bío Bío y Aconcagua, que como sistema produjeron un 9% más en comparación al 2018”, destacó Patricio Farfán, gerente de Refinerías de ENAP.

Durante 2019, las ventas totales al mercado nacional alcanzaron los 13,4 millones de metros cúbicos, aumentando un 2,3% respecto del año anterior.

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Récords

Según Enap, la producción de diésel alcanzó un total de 3,8 millones de metros cúbicos, lo que representa un 6% más que en 2018, mientras que en gasolinas se registraron 4,5 MMm3, equivalente a un 13% mayor. En el mes de diciembre, la empresa generó el 100 % de la demanda de gasolinas en Chile, lo que equivale a 400 Mm3.

La producción del kerosene alcanzó 1,3 MMm3, lo que representa un aumento de 31% respecto al año 2018, permitiendo disminuir las importaciones en un 67%.

“Estos volúmenes son fruto del trabajo coordinado y enfocado en tres factores claves: la planificación integrada del sistema de refinación, el aumento de la disponibilidad de las plantas y la mejora en los mix de crudos refinados, obteniendo, de esta forma, un mayor porcentaje de productos valiosos”, indicó la compañía.

De acuerdo con la empresa, para alcanzar estos logros, “ha sido fundamental la disponibilidad operativa de las instalaciones y procesos, que hoy está en torno al 97% y es fruto de la estrategia de mantenimiento que se ha implementado en los últimos cuatro años, en coordinación con las áreas de Operaciones e Ingeniería. Para este año, el desafío es sostener este trabajo, adoptando y estandarizando las mejores prácticas de otras refinerías en esta materia”.