A partir de 2025 los fabricantes de automóviles prevén un quiebre en los precios para los vehículos eléctricos, en un proceso que este año tendrá gran parte del mercado latinoamericano con este tipo de tecnologías circulando.

Este fue el principal tema que se abordó el conversatorio «Vehículos eléctricos: Perspectivas de Fabricantes en Chile y Latam», realizado en el Latam Mobility Summit 2020, donde se planteó que las perspectivas a futuro beneficia el panorama nacional en materia de movilidad eléctrica.

Desafíos

Luis Felipe Clavel, gerente de Desarrollo de Negocios EV de Nissan Latam sostuvo que el futuro es eléctrico pero también autónomo ,pues dijo que estos últimos sistemas de conducción «son muchos mas fáciles de aplicar en los vehículos eléctricos que a los de combustión interna. Es por esto que avanzar en materia de movilidad eléctrica nos dará mejores resultados y será de más fácil acceso tanto en interfaz del usuario, la coordinación de la transmisión en un vehículo eléctrico que en uno a combustión interna».

Según Andrés Alamos, gerente general de Smart Cargo, para avanzar en electromovilidad es necesario el respeto y la convivencia vial «como usuario de City Car, se tienen muchas ventajas, como la carga domiciliaria a 220 V, los espacios en los estacionamientos y la autonomía de auto. Sin embargo, como estos vehículos eléctricos tienen una velocidad máxima de 60 km/h muchas veces se ven amenazados por las altas velocidades en las que circulan otros autos y ahí es cuando es escenario cambia».

En cuanto a los desafíos en micromovilidad, Abel Jordan, CEO de Skateflash afirmó que una vez que se empezó a comercializar la electromovilidad «no dimos cuenta que el principal consumidor directo de este tipo de productos eran ciudadanos que buscaban una manera de movilización menos atochada dentro de la ciudad».

«La principal ventaja es poder reducir los tiempos, manejarte con un producto liviano, y que siempre que la ciudad este adaptada se podrían mejorar los tiempos de atasco en las puntas horas. Esto creo que sera un gran avance para seguir impulsando esta iniciativa a nivel latam», agregó.

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Perspectivas

A juicio de Luis Felipe Clavel, «para nosotros latinoamérica es un mercado sumamente atractivo, en términos de infraestructura y que es una región que está pensada para el manejo de vehículos, en el que pretendemos seguir invirtiendo. De aquí al 2020 vamos a tener todos los mercados de latinoamérica con vehículos eléctricos».

«La electromovilidad no es el futuro, es el presente, está pasando ahora. En el año 2025  a 2030 se va a producir un quiebre de precios importante y esperamos que para esta fecha en un par de años más contemos con una mayor capacidad de vehículos eléctricos», agregó.

Desde Smart Cargo, Andrés Álamos, afirmó que «en cinco años más esperamos que la movilidad liviana predomine el mercado de la electromovilidad.

«Nosotros contamos con las mismas exigencias que un auto convencional, por lo mismo debiese existir una diferencia para las empresas que hacen una labor de bien común al medio ambiente, ya sea con beneficios al momento de sacar el permiso de circulación, estacionamiento, o beneficios tributarios. En este sentido, es tremendamente injusto que se le cobre los mismo impuestos a una empresa minera que a una empresa de reciclaje. Debiese existir una mayor regulación y financiamiento e incentivo para que más usuarios pueden acceder a este tipo de vehículos», añadió.

Jordan concluyó que, una vez que se comenzaron a producir y comercializar aparatos de micromovilidad, «nos encontramos con que los gobiernos no están invirtiendo en esta materia».

«La legislación debiese adaptarse y sincronizar las aduanas. Una de las dificultades con las que nos encontramos cuando se comenzaron a inundar las ciudades con las patinetas, fue que las aduanas no estaban habilitadas, por lo que esperamos que los ayuntamientos de cada gobierno debiesen invertir en infraestructura y en términos legales deberían estar sincronizadas las aduanas con las leyes que se utilizan en cada zona», sentenció.