(Diario El Sur) A mediados de esta semana el ministro de Energía, Juan Carlos Jobet, anunció el cierre anticipado de cuatro termoeléctricas a carbón: Ventanas 1 y 2 (Quintero y Puchuncaví) y la Central Termoeléctrica Mejillones (CTM) 1 y 2. La noticia fue dada a conocer en Madrid, en el marco de la COP25.

Si bien el mensaje entregado por el secretario de Estado fue valorado por la comunidad, ya que la medida permitirá descomprimir de forma anticipada los efectos provocados por la contaminación e integrar energías renovables a partir de 2020, autoridades del Biobío cuestionaron la medida por no haber incluido a las termoeléctricas locales en este plan.

Uno de los actores más críticos fue Boris Chamorro, alcalde de Coronel, comuna que actualmente alberga a las generadoras de carbón Santa María de Colbún y Bocamina 1 y 2, de Enel.

Según el cronograma del gobierno, estas empresas continuarán manteniendo sus respectivas fechas de cierre. Mientras Bocamina I está programada para 2023, Bocamina II y Santa María paralizarán en 2040.

[Siga leyendo esta noticia en el Diario El Sur]