La llamada ruta de la electromovilidad sigue avanzando a lo largo del país y actualmente registra un total de 143 cargadores declarados para vehículos eléctricos, de los cuales 112 son públicos y 31 privados, donde la Región Metropolitana concentra el 57% de esta infraestructura de carga, seguida por la Región de Valparaíso (13%) y en tercer lugar Bio Bío y Los Lagos, ambas regiones con un 5%.

Así lo informa Luis Ávila, superintendente de Electricidad y Combustibles, quien precisa a este medio que la potencia total instalada de los cargadores públicos alcanza 4,2 MW, de los cuales 41 (37%) son de carga lenta (desde 3,5 kW y menos de 22 kW); 39 (35%) son de carga semi-rápida (desde 22 kW y menos de 50kW); 31 (28%) tienen carga rápida (desde 50 kW hasta 100 kW), 1 (1%) es de carga ultrarrápida (mayor a 100 kW), este último ubicado en la Región Metropolitana.

Evolución

La autoridad destaca que la tecnología asociada a la carga eléctrica “está en constante evolución, pasando desde puntos de recarga de baterías de baja potencia, hasta máximos que hoy llegan a 50 kW. Además, existen vehículos eléctricos que permiten cargar sus baterías hasta 175 kW. Estos cambios, implican un fuerte desafío para el sector”.

Para Ignacio Santelices, director ejecutivo de la Agencia de Sostenibilidad Energética, el desarrollo de la infraestructura de carga para vehículos eléctricos durante este año logró instalar los primeros puntos de carga en regiones, resaltando el hecho de que este avance es la antesala para masificar la electromovilidad.

“Este año ha sido muy bueno, pues se ha logrado aumentar las estaciones de carga en el país, donde hoy se puede ir sin problemas desde Santiago hasta Puerto Montt y, hacia el norte, se puede llegar a la Región de Valparaíso, pero a principios del próximo año se va a poder llegar hasta La Serena y durante 2021 no me extrañaría que podamos tener conectado a todo el país, desde Arica a Punta Arenas”, sostiene.

Es así como, en la zona austral, de acuerdo con lo informado por la Secretaría Regional Ministerial de Energía de Aysén, para 2020 “se considera la implementación del primer electrocorredor entre Puerto Aysén y Coyhaique, para ello se adquirirán buses eléctricos que van a permitir aumentar la frecuencia y mejorar las condiciones de servicio a la comunidad”.

“En una segunda etapa se implementará a fines de 2020 el transporte público mayor con los pilotajes de micros eléctricas en Coyhaique, principalmente en aquellos sectores donde no existe cobertura de locomoción colectiva menor”, se agrega desde la repartición regional del Ministerio de Energía.

En el sector privado Enel X Chile anunció este año un plan de desarrollo de 1.200 cargadores en el país. Rodrigo Carrau, head of Mobility de la empresa, afirma a este medio que esto permitirá cargar unos 1.800 automóviles, porque se consideran cargadores para dos autos a la vez.”

El ejecutivo sostiene que el objetivo es “ir masificando en todo el país la infraestructura de carga, la cual debe estar pensada en las particularidades, pues en las ciudades de Chile las gran mayoría de los edificios tienen sus propios espacios, por lo que habrá una masificación de cargadores domiciliarios y esto lleva a pensar de forma diferente la distribución de los cargadores en la vía pública: hay que buscar lugares estratégicos por donde la gente se mueve durante el día, en las cercanías del Metro y en las zonas donde se concentran edificios de trabajo”.

Buses

Dentro de la ruta de la electromovilidad los terminales de buses eléctricos, según los especialistas, cumplirán un rol fundamental. Luis Ávila indica que actualmente “se registran once instalaciones ubicadas en su totalidad en la Región Metropolitana. La suma de estos cargadores instalados llega a 196, con un total de potencia en carga eléctrica de 18 MW”.

El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones en mayo pasado anunció que a 2021 se busca incorporar 300 buses eléctricos en regiones, en un plan que se iniciará el próximo año con el ingreso de 25 de estas máquinas en la Región del Biobío.

En este ámbito, Rodrigo Carrau, menciona que uno de los desafíos en la construcción de infraestructura de carga “es comenzar a abrirnos a diferentes tipos de buses e instalaciones, especialmente con la parte técnica que se pida, ya que tenemos instalaciones estándares que se puede ir adaptando a diferentes instalaciones eléctricas para terminales”. Podemos tener de respaldo, evolucionando de grupos electrógenos a diésel, pasando a sistemas de baterías, en que no tendríamos que estar emitiendo carbono para tener ese respaldo.

Normativa

Según Luis Ávila, otro aspecto importante para el avance de la infraestructura de carga es contar con nuevas normas que permitan despejar este tema, por lo que resalta los trabajos que realiza la SEC con el sector público, para “la confección del pliego normativo específico”.

“Además, el Ministerio Energía, en conjunto con la SEC, están desarrollando capacitaciones sobre Electromovilidad a nivel nacional, donde los instaladores eléctricos, y la comunidad en general, pueden conocer las temáticas asociadas a la implementación, definiciones, tecnología y normativa que regirá la infraestructura de carga de vehículos eléctricos y electroterminales”, concluye el superintendente.