La necesidad de que la regulación en materia de infraestructura para vehículos eléctricos en Chile considere los estándares internacionales que utilizan los fabricantes es una de las principales observaciones que surgen desde el sector de los desarrolladores de los puntos de carga que ya operan en el país.

Uno de ellos es TE-Mobility, empresa proveedora de servicios de carga para vehículos eléctricos, cuyo gerente de Desarrollo, Luciano Mallimo, señala a ELECTRICIDAD los principales aspectos que aún están pendientes en esta materia dentro del país, donde también destaca el aporte que deberá tener la interoperabilidad entre los distintos agentes del mercado.

Desarrollo

¿En qué consiste el servicio que realizan para el desarrollo de infraestructura en electromovilidad desde el punto operacional?

Ofrecemos una solución integral que contempla la instalación y operación de estaciones de carga para locales comerciales, oficinas, flotas, condominios y cualquier otro que quiera ampliar su cartera de servicios por medio de la carga de vehículos eléctricos. Asimismo, a través de nuestra aplicación móvil, somos el nexo entre los conductores y la red de cargadores que operamos.

¿Cómo funciona la aplicación?

Permite a los conductores interactuar con las estaciones de carga de la red que operamos y ha sido diseñada para simplificar la experiencia del usuario y optimizar el uso de su tiempo, en que el usuario puede localizar los cargadores en el mapa, ver su disponibilidad en tiempo real, filtrar por tipo de conector y capacidad de carga. Además, puede iniciar y finalizar la sesión de carga, visualizar su progreso y ver su historial. El servicio funciona de manera prepago, por lo que el conductor debe crear una cuenta y registrar su tarjeta de crédito. El costo de la carga se descontará del balance de su cuenta.

¿Cuál es su análisis respecto al avance regulatorio en materia de infraestructura de carga?

Se ha dado un primer paso importante con la definición de los requisitos mínimos de seguridad que se deben cumplir a la hora de instalar un cargador y de centralizar la información de los cargadores que se pongan en servicio para un mejor control. Como para toda instalación eléctrica, es necesario establecer estándares que resguarden la seguridad de las personas.

Al momento de regular es importante velar por la competitividad de este mercado por lo que los requisitos técnicos deben estar en línea o tomar en cuenta los estándares internacionales que utilizan los fabricantes de cargadores. De lo contrario, exigir condiciones especiales podría aumentar el costo de los equipos o disminuir las opciones de éstos para un mercado naciente como es el caso de Chile.

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¿Cómo ha sido su experiencia a nivel de tramitaciones con la SEC para la instalación de los puntos de carga?

La experiencia ha sido positiva. El trámite para comunicar la puesta en servicio de los cargadores se puede realizar en línea lo que facilita y agiliza el proceso. Además, el procedimiento publicado por la Superintendencia es claro en cuanto a las condiciones mínimas de seguridad que se deben cumplir.

Por otra parte, la Superintendencia de Electricidad y Combustibles está siempre disponible para responder o aclarar las dudas que van surgiendo en el camino. Existe una retroalimentación entre ambas partes, lo cual es fundamental considerando que la electromovilidad es algo que está recién comenzando y que estamos en una etapa de aprendizaje continuo.

¿Cuánto tienen instalado en potencia hasta el momento y cuáles son sus perspectivas en esta materia (aumento de proyectos con potencia estimada a instalar?

Hace unas semanas hemos habilitados nuestras primeras dos estaciones de carga, cada una con dos salidas de 22 kW (AC). Una de ellas se encuentra en el Mall Vivo Los Trapenses y la otra en el campus de la Universidad de los Andes.

Entre este año y el próximo tenemos proyectada la instalación y operación de al menos 50 estaciones de carga, no sólo en la Región Metropolitana que concentra la mayoría de los autos eléctricos a nivel nacional, sino también en regiones. En términos de capacidad nuestros cargadores siguen el estándar actual de 3,7 kW (AC), 7,4 kW (AC), 22 kW (AC) y 50 kW (DC). De todas maneras, la potencia del equipo a instalar dependerá del lugar en que se instale y del flujo de autos al que esté expuesto.

Trabajamos con los principales fabricantes de cargadores asegurando a nuestros usuarios una óptima relación entre precio y calidad de servicio.

¿Cuáles son los principales desafíos técnicos que advierten en materia de desarrollo de infraestructura en movilidad eléctrica?

Por el momento el mayor desafío con el que nos hemos encontrado es la capacidad de los empalmes. La potencia que demanda un cargador de vehículos eléctricos es significativa, por lo que muchas veces la propiedad no tiene la capacidad técnica suficiente y se debe realizar una modificación del empalme involucrando una mayor inversión.

En el largo plazo y a medida que se masifique la red de cargadores, será clave la planificación y ampliación de la capacidad de las redes de distribución de electricidad para asumir esta mayor demanda.

Otro desafío será la interoperabilidad o roaming entre las distintas empresas operadoras de estaciones de carga para facilitar la experiencia de los conductores y evitar que tengan que usar una aplicación o tarjeta distinta para cada operador de puntos de carga. Respecto a esto último, nuestra plataforma de operación y monitoreo de los cargadores tiene la opción de roaming y es algo que ya estamos analizando con otras empresas.