(El Mercurio de Valparaíso) Casi el 60% de la energía que se consume en Chile, a nivel doméstico e industrial, deriva de los combustibles fósiles como la bencina; y la electricidad, dentro de todo el panorama energético del país, representa el 22% del consumo final.

“Ahora la electricidad tiene la virtud o la dificultad de que se transporta por cables”, comentó el presidente ejecutivo de Generadoras Chile, Claudio Seebach, quien inauguró el año académico de la Universidad de Las Américas en Viña del Mar. En esa línea explicó que “tiene la virtud porque es instantánea, pero obviamente dificultades porque tienes que construir la infraestructura para transmitir la energía eléctrica”.

Seebach recalcó, en ese punto, que los proyectos de transmisión son fundamentales para aprovechar la riqueza y diversidad energética propia que tiene Chile en materia eléctrica. Desde esa perspectiva, recordó la integración del Sistema Eléctrico del Norte Grande con el Sistema Eléctrico del Centro Sur y también valoró la función que va a cumplir Cardones-Polpaico para el sector energético del país.

“Es la principal nueva línea de transmisión que se está construyendo en Chile y que va a permitir hacer algo que antes no podíamos, que es extraer masivamente la enorme abundancia de energía solar del desierto de Atacama hacia los principales centros de consumo que están en el centro sur de Chile”, dijo; añadiendo que es una pieza clave para ir reemplazando el uso de los combustibles fósiles que son más contaminantes con el agregado que, en su mayor parte, son importados.

“Además la electricidad es más eficiente, es muy poco ruidosa y requiere poca mantención”, sentenció.

Sin embargo, conocido es el nivel de resistencia que han generado algunas iniciativas, lo que deriva en episodios como el recientemente visto en una antena de transmisión del proyecto Cardones en La Dormida.

“Los proyectos tienen que hacerse, ojalá, de modo tal que todos puedan ser partícipes del desarrollo, pero deben generar los beneficios a la sociedad que uno espera que tengan, en tiempo y forma. Un proyecto que permita transformar o descontaminar una ciudad, como por ejemplo Santiago, trae beneficios para millones de personas. Y eso requiere de inversión y desarrollo de líneas de transmisión y ojalá la situación actual se resuelva de buena manera lo antes posible para poder generar esos beneficios”, subrayó Seebach.

En ese plano, insistió en que las iniciativas requieren contar con una participación temprana de las comunidades. “Ahora eso no quiere decir que los proyectos no tengan problemas, pero al menos la comunidad tiene que ser parte de la ecuación porque una iniciativa que no hace eso, hoy no es posible de desarrollar. Y obviamente si tú haces algo con más participación y con las comunidades los proyectos pueden ser más lentos, pero terminan resultando mejor o, derechamente, resultando”, indicó.

Otro de los objetivos que se ha planteado el país es incrementar el uso de la energía eléctrica en el transporte. Al respecto, el presidente ejecutivo de Generadoras de Chile reconoció que dichos avances se potenciarán cuando se reduzcan los valores de contar con un vehículo de este tipo, que en la actualidad siguen siendo altos en comparación con uno diesel o a gasolina.

“Se está avanzando muy rápido y probablemente el mayor progreso debiera ocurrir a nivel de transporte público por una razón muy simple: porque todavía los vehículos eléctricos son caros para comprar, pero son muy baratos de operar”, advirtió.

Explica que en el caso de los buses o taxis se recupera rápidamente la inversión por el uso comercial que tienen. “En el fondo operas bajo costo (…). Estamos hablando de que un bus o un auto eléctrico consume un cuarto de la energía que un diesel y además tiene cero emisión. Pero, efectivamente la inversión todavía cuesta el doble aunque en algunos años va a significar mucho menos”, deslizó Seebach, que también destacó el aumento de las estaciones de carga, un factor clave a la hora de pensar en masificar el uso de este tipo de móviles.

“En la red de carga es un poco el huevo o la gallina. Mientras más autos la requieran van a aparecer más puntos, pero ya vemos como empresas de combustibles o incluso inmobiliarias, que están construyendo edificios para los autos del futuro, están trabajando en eso”, manifestó.

Seebach también resalta el papel de la energía eléctrica en la agenda del Gobierno. “Es una ruta ambiciosa donde vemos que uno de sus grandes pilares es la reforma a la distribución que tiene que ver con cómo la electricidad, si va a ser una los energéticos principales del futuro, debe ser también confiable”, dijo el ejecutivo, recordando eso sí que no existen los sistemas perfectos.

Pero, subrayó, existe un contexto global de que hay que hacer una reforma, entre otras cosas, para mejorar más la calidad del servicio y también para introducir más competencia.

En el fondo ve factible ir reemplazando el consumo de combustibles fósiles por electricidad. “Si logramos avanzar hacia una electrificación de la sociedad eso va a significar menos emisiones contaminantes, menos efecto invernadero y mucho más eficiencia energética (…). La aspiración final es que pudiéramos reemplazar todos los combustibles fósiles que importamos por energía propia producida en Chile”, mencionó.

Junto con ello destacó como uno de los grandes objetivos el seguir avanzando en el marco de la ley de generación distribuida que permite a las personas inyectar energía al sistema obteniendo como compensación una reducción de sus cuentas de luz. “Ahora la gran revolución va a ser cuando las personas tengan la capacidad de almacenar dicha energía”, sentenció.
—-