(Emol) El “boom” por los vehículos eléctricos disparó en los últimos años en China la creación de centenares de empresas que intentan competir en este naciente mercado con la consecuente inversión de miles de millones de dólares por parte de conocidos fabricantes de automóviles, firmas tecnológicas y hasta empresas ligadas al rubro de bienes raíces.

El resultado es que hoy en día existen un total de 486 constructores de coches cero emisiones registrados en el gigante asiático, es decir más del triple de los que existían hace tan solo dos años.

La urgencia por crear nuevas empresas que quieren ser líderes en este sector no se detuvo aún cuando el gobierno de ese país ya confirmó que comenzará a suspender los subsidios para vehículos eléctricos, el que tan solo en 2019 caería en un 30% para terminar definitivamente durante el próximo año.

La demanda es fuerte pero no suficiente

Y si bien las proyecciones apuntan a que este año se comercializarán en el mercado local 1.6 millones de unidades de vehículos de pasajeros eléctricos, a juicio del sitio Bloomberg la demanda no será suficiente para mantener con vida a muchas de estas empresas emergentes, lo que ha generado una serie de advertencias en torno a que el creciente mercado de vehículos eléctricos podría explotar dejando “solo a unos pocos sobrevivientes”.

De hecho, el medio de prensa recoge el análisis de Thomas Fang, socio y consultor de estrategia de Roland Berger en Shanghái, quien calificó el actual escenario como “un momento crítico que decidirá la vida o la muerte de las startups de EV (…) Vamos a ver grandes olas arrasando la arena en la industria de los vehículos eléctricos», añadió el especialista.

Sin ir más lejos, de las cerca de 500 empresas que funcionan actualmente en China en torno a los EV, no más de dos docenas están presentes en el actual Salón del Automóvil en Shanghái.

Según se proyecta, las empresas chinas producirán en promedio 3,9 millones de vehículos cero emisiones al año, sin tomar en cuenta lo que las grandes automotrices planean sacar de sus líneas de producción para introducirlas a ese mercado. Oferta que preocupa, especialmente cuando la plaza del propio gigante asiático alcanzó recién durante 2018 más de un millón de unidades vendidas, impulsado especialmente por el subsidio estatal que ahora desaparecerá.

¿Una luz de esperanza?

La esperanza para las nuevas empresas de EV radica en el crecimiento de este mercado en desmedro del de los vehículos impulsados por combustibles fósiles.

De hecho, dice Bloomberg, las ventas de automóviles tradicionales en China se encuentra actualmente en una caída libre, tendencia que se ha visto en los últimos diez meses.

Cui Dongshu, secretario general de la Asociación de Automóviles de Pasajeros de China, dijo que esto lleva a pensar que aún hay mucho espacio en el mercado de vehículos de nueva energía. «Sin embargo, ese mercado es para los jugadores competitivos, no para los más débiles, y estos últimos serán eliminados».

Los más competitivos no solo deberán sobrevivir a la reducción de los subsidios y a la dura competencia de gigantes globales como Tesla, Volkswagen y Ford que planean conquistar el mercado chino con coches producidos de forma local, sino también con Toyota, Fiat Chrysler, Honda y Mitsubishi, quienes planean vender lo que es esencialmente el mismo auto y que es desarrollado por Guangzhou Automobile Group.

Los fabricantes locales más establecidos, como BYD, probablemente pueden soportar la competencia y los recortes de subsidios, dado un historial que abarca años, una alineación que incluye autos y autobuses, y una base de clientes existente, pero otros estarán destinados a desaparecer.

«Solo las compañías que tienen reservas tecnológicas sólidas pueden destacarse en medio de la competencia», dijo Wang Chuanfu, fundador y presidente de BYD a Bloomberg.