(El Mercurio) Las estimaciones que han marcado las últimas licitaciones eléctricas están teniendo un importante efecto económico en los resultados de las generadoras. Esto, por la sobrecontratación de electricidad versus el retiro efectivo de energía por parte de las distribuidoras.

Según cifras oficiales del Coordinador Eléctrico Nacional, durante el último año los retiros de energía -que representan el consumo final del mercado de los clientes regulados- fueron de unos 30.649 GWh, en circunstancias de que las licitaciones que impulsó la Comisión Nacional de Energía (CNE) para este período fueron 40.781 GWh, es decir, existió una sobrecontratación de un 25%.

Esto tiene un impacto directo en los ingresos de las generadoras que construyeron plantas para abastecer a las distribuidoras a través de los contratos adjudicados. Según un estudio de la consultora Antuko, el costo financiero fue de US$ 162 millones, ya que las empresas tuvieron que vender su producción en el mercado spot .

Según explicaron, la diferencia en los ingresos de las generadoras se produjo al verse estas obligadas a comercializar su energía excedentaria en dicho mercado. Esto, ya que el costo marginal cerró con un promedio de US$ 64,6, lejos de los precios promedio de las licitaciones en torno a los US$ 80.

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Pero las proyecciones del reporte de Antuko son aun más preocupantes, ya que apuntan a que este escenario se mantendrá por varios años, viendo su peak en 2019. Para este ejercicio la CNE, en su Informe Final de Licitaciones de octubre de 2018, estimó una demanda regulada a nivel nacional de 31.536 GWh, por lo que habrá unos 15.347 GWh de energía que las empresas distribuidoras no van a consumir. Esto es un 33% menos.

En cuanto al tema económico, una proyección conservadora apunta a pérdidas por US$ 300 millones, mermas que debiesen crecer, considerando que se consideró el mismo costo marginal para este año, en circunstancias de que este indicador debiese seguir cayendo.

“Si bien por sí sola esta cifra ya es una clara advertencia, el escenario puede volverse más complejo si se analizan los contratos de manera particular, puesto que el retiro real de cada contrato depende principalmente de la zona geográfica, volúmenes contratados y porcentaje de asignación de los otros contratos en cada bloque horario”, explica el country manager de Antuko, Felipe Novoa.

Desde la consultora, explican que las razones de este menor consumo por parte de las empresas distribuidoras se debe a dos aspectos. El primero es que efectivamente existió una baja del ritmo en el crecimiento económico esperado del país, pero además se vislumbró una histórica fuga de clientes regulados al régimen de cliente libre, donde aquellas empresas con mayor consumo pueden renunciar a su condición y optar por negociar directamente sus contratos con las generadoras.

Las firmas más pequeñas, que vieron en las licitaciones una opción para financiar sus proyectos, son las que se pueden ver más afectadas por estas pérdidas, ya que empresas como Colbún, Engie, Enel o AESGener, cuentan con un mayor respaldo financiero, y además compiten también en el segmento de los clientes libres.