(El Mercurio) Cortes aserrados en dos postes de madera y el retiro de 470 metros de cable de cobre son los daños que la Compañía General de Electricidad (CGE) reconoció en el tendido de su propiedad que pasa por la comuna de Navidad, en la Región de O’Higgins, afectada por un incendio forestal que arrasó cuatro casas y 385 hectáreas de vegetación antes que ayer fuera extinguido.

La empresa atribuyó tales daños a la intervención de terceros que habrían robado el trazo de cable, e interpuso, ante el juzgado de Garantía de Litueche, una querella por robo del tendido eléctrico y atentado contra sus instalaciones. Ello, «en el marco del lamentable incendio del sector La Polcura», según precisó ayer en un comunicado.

El fiscal jefe de Pichilemu, Rodrigo Troncoso, que investiga el incendio, apunta al corte del cable como uno de sus dos posibles orígenes. La otra causa serían construcciones desde donde pudieron haber caído chispas a la maleza.

CGE ya fue sindicada como responsable de parte de los incendios forestales de enero de 2017 que arrasaron casi medio millón de ha en las regiones de O’Higgins, Maule y Biobío y busca cerrar esas causas penales en su contra con un plan de compensaciones a los afectados.

Condiciones atmosféricas más benignas permitían ayer avances en el control de los incendios forestales del centro-sur del país. Persisten sí en la región del Biobío el que afectan 100 ha en el sector de Canihual, comuna de Tirúa; y en la de Valparaíso, tres siniestros que arrasan 1.570 ha en el sector de San Guillermo, comuna de Santo Domingo; 320 ha en cuesta Los Maquis, comunas de Puchuncaví y Nogales; y 50 ha en El Melón, también en Nogales. «La vaguada costera nos favoreció», comentó el jefe de Protección contra incendios forestales de Conaf regional, Juan Atienza.

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Ayer también avanzaba en 40% la remoción de escombros en Maitenes Alto y Callejón Cabrera, sector de la comuna de Limache, región de Valparaíso, donde un imprevisto cambio de viento causó que un siniestro forestal destruyera 29 casas y dañara otras 31 el pasado jueves.

«Ha habido solidaridad. Gente que ha ayudado con trabajo o repartiendo cosas, lo que ha permitido levantar un comedor abierto a los afectados y a todos quienes han venido a ayudarnos», relató Andrea Baeza, uno de los 74 damnificados finalmente catastrados. Ella perdió la casa que compartía con su hijo Cristopher (15). Junto a la suya, estaban las de su tía y un hermano, también destruidas.

El intendente Jorge Martínez explicó que servicios públicos instalados en terreno permiten a los afectados renovar sus documentos quemados, recoger antecedentes que permitan diseñar los planes y subsidios para reconstruir y brindar kits de emergencia y asistencia psicológica. La gobernadora de Marga-Marga, Carolina Corti, y el alcalde de Limache, Daniel Morales, dijeron que viviendas de emergencia se entregarán esta semana.

Fuego puso en riesgo milenario bosque nativo

Como un «fósil viviente» describe al tayú del norte ( Dasyphyllum excelsum ) el jefe de la sección bosque nativo de Conaf, Leonardo Möder. Ese árbol nativo que crece hasta 30 metros de alto en las quebradas, de hoja oscura y brillosa, «es el más antiguo de los Dasyphyllum repartidos por el trópico». El siniestro que consume 300 ha de árboles nativos en el límite de las comunas de Puchuncaví y Nogales se acercó a un bosque de 1.300 individuos de esta especie, 87 de ellos de un tamaño alcanzado en miles de años, que están en el predio de Marcelo Fernández, quien cambió la crianza de caballos por el cultivo de árboles nativos y ecoturismo. «El fuego llegó a menos de 100 metros loma abajo», dijo Fernández. «Logramos controlarlo justo a tiempo», apunta, por su lado, Möder.

Fernández lamentó que algunos tayús del predio vecino, junto a peumos y quillayes, fueron calcinados. El propietario señaló que él ha denunciado a quien identifica como autor de estos incendios, una persona de Santiago que según él ha sido sorprendido cultivando marihuana y actuaría en venganza porque la policía quema sus cultivos. «El año pasado lo vieron lanzando una botella con acelerante antes de otro incendio. Ahora vi su vehículo cerca de la quebrada donde partió el de ahora», relató. «Pero para denunciarlo con éxito, habría poco menos que filmarlo en el hecho», dijo.